domingo, 8 de mayo de 2011

Fragmentos de fuego de Reinhard Huamán Mori- algunos poemas

mi corazón te busca
entre los bosques y el silicio
de la noche

ceniza apenas,
esquirlas.

 


El poeta peruano Reinhard Huamán Mori publicó en el 2007 El árbol (tRpode editors) con el cual nos embarcaba en el viaje de la contemplación a través de la memoria, en un imaginario donde el asombro poético iba más allá de lo racional e irracional. Para la liberación de su ser, el poeta inventaba un árbol, es decir reinventaba un mito, primigenio y panteísta de las estaciones y ciclos solares.

A fines del año pasado ha aparecido Fragmentos de fuego (Paralelo Sur, 2010) y nos encontramos con un antiguo elemento transformador que ha convocado a los poetas a través de la historia. “Sentados frente al fuego que envejece/ miro su rostro sin decir palabra”, escribía Jorge Teillier ante la llama siempre viva de la belleza. “Fuego es el mundo que se extingue y prende/ para durar (fue siempre) eternamente./ El reposo del fuego”, aquí José Emilio Pacheco nos habla del elemento renovador que da forma a la historia humana.

Y es que desde que Prometeo, desesperado, robara la luz del fuego eterno utilizando una caña hueca, a pesar del castigo que le esperaba, los mortales recuperamos el fuego que de vez en cuando los poetas se encargan de reavivar. El deslumbrante Gastón Bachelard decía: “En el reino del fuego, somos una hoguera de seres. En nuestro fuego que nos da energía y vida, ¿dónde está el tiempo principal? ¿Es acaso el tiempo de la ceniza que mantiene al abrigo al fuego de mañana?” El gran Novalis también se encargó de meter su leña de amor: “Seguramente, dependía demasiado de esta vida – un correctivo poderoso era necesario… Mi amor se ha transformado en llama, y esta llama consume poco a poco cuanto hay de terrestre en mí”. Igualmente Rilke se inmolaba en la inexorable pasión amorosa: “Ser amado quiere decir consumirse en la llama; amar es brillar con una luz inagotable”.

El presente poemario de Reinhard nos habla de todas las facciones de este elemento que viaja no solo como luz y como calor, sino también como poesía dentro de nosotros: “ardemos… Aurora apenas,/ no somos más que eso”, nos dice el poeta.

Miguel Idelfonso




el Fuego, sus resquicios…
un rescoldo de viento traído por la lluvia.


Recuerdo
aquella misma tarde,
el sol debilitado y sus fragmentos
entre la luz dispersa
y los blancos perfiles de las cosas.


Recuerdo esas ocultas manías
—tu tristísima cabeza de tormenta—,

aquella ausente ternura que golpea


como campana
las azules bóvedas del cielo,

*

y era finalmente eso,

el firmamento,
el único fragmento
que nos abrasaba


la escarcha roja que cubría
sus cenizas, las cosechas;


el oro
y sus vestigios de flama
carcomida por el viento



la historia nos obliga a defendernos...


Éramos tan minúsculos,
pero sabios sobre el polvo
adusto de la tierra,


obvios...
quizás un fuego perdido
que horada los ángulos muertos
de tus esferas imperfectas






Avara lágrima

vivíamos apretujados,
ocres y solares,
enjutos como ramas de árbol
y tiempo muerto
debajo de una hoguera
--------astillas, tegumento... -
el corazón estremecido, abotargado,
un pobre músculo concéntrico,
que arde y que rechina como leño viejo
por tu boca seca, -
barro amarillo  beso eterno
-
-------Fuego






muy pocas veces el Fuego,

muy pocas…


acorralado por sus propios márgenes
y vestigios
esa mirada vacía
que tropieza con el brillo de tu espalda,
que se pierde, que se alarga
entre columnas de humo y el canto de las ranas;

esa penumbra
entre visiones y señales nocturnas
de caballos en llamas
y cangrejos rojos escondidos en el horizonte







Reinhard Huamán Mori [Lima, 1979]

Ha publicado los poemarios el Árbol [tRpode, 2007] y fragmentos de Fuego [Paralelo Sur, 2010]. Licenciado en literatura por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Es director de Ginebra Magnolia, recientemente convertida en sello editorial después de una larga trayectoria como revista literaria. Ensayos, traducciones y poemas suyos han sido publicados en diarios y revistas, tanto peruanas como extranjeras.
Colabora en la sección cultural del diario peruano Expreso.

Enlace a una entrevista a Reinhard realizada por Paul Guillén para Sol Negro.

13 comentarios:

Viktor Gómez dijo...

un feliz descubrimiento.
Una poesía que invita
y que desaleja
lo poesible y lo imposible.

gracias, Laura, lo iré siguiendo.

Un beset,

V

Federico Espinosa dijo...

La poesia y el fuego, el fuego y la palabra, la palabra y la piel, la piel y el tatuaje del tiempo hecho de fuego en el alma inmortal del hombre.
Como siempre un placer volver a visitar tu blog Laura, un saludo y gra abrazo.
Fede.

Ricardo Reina dijo...

Desconocía al poeta, veré si es posible conseguir sus libros.

Naural, tierra, elementos; posibilidades.

Recuerdos, espacios que me llegan de noches, de mágicas voces.

Ricardo

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Una poética que desafía el sentido de la "realidad"

Gracias por presentárnoslo

Anónimo dijo...

Gracias, Laura por tu calidez y también a todos por sus comentarios. Besos y abrazos!!

leonardo dijo...

Somos fuego que no cesa, cenizas que no cesan, igual el corazón, igual las palabras, parece decirnos Huamán-Mori, y mucho de ello han de saber en aquellas tierras, hijas del sol.
Un abrazo

Laura Giordani dijo...

Gracias a tí, Viktor por tu visita y lectura. Te dejaré su libro.

Un abrazo,

Laura.

Laura Giordani dijo...

Hola Federico, hombre de arena, una alegría también volver a recibirte por aquí.

El fuego en todos sus estados: llama y rescoldo para decir paisajes internos, riqueza de texturas que invita a adentrarse en el libro de Reinhard, con la emoción convaleciente como quien se adentra en un bosque calcinado y desde allí puede reconstruir el incendio.

Un gran abrazo para vos y gracias.

Laura.

Laura Giordani dijo...

Ricardo: con un poquito de paciencia y búsqueda te será posible encontrar los libros de Reinhard. Si te parece, puedo pasarte su dirección de correo electrónico para ver si él puede facilitarte su lectura.

Muchas gracias por tu visita y me alegra que hayas podido descrubrir su poesía aquí.

Un saludo afectuoso,

Laura.

Laura Giordani dijo...

Gracias a tí Francisco por aceptar ese desafío al sentido de realidad que siempre supone la lectura de Reinhard Huamán Mori: un poeta para seguir, sin duda.

Saludos y bienvenido!


Laura.

Laura Giordani dijo...

Besos y abrazo a tí, Reinhard por tu poesía. No tengo ningún mérito más que el de dar alojo, intentar visibilizar poéticas que considero valiosas.

Si te parece bien y con tu consentimiento, puedo pasar tu dirección de email a alguos interesados en conseguir tus libros.

Otro abrazo fuerte!

Laura.

Laura Giordani dijo...

"Somos fuego que no cesa, cenizas que no cesan, igual el corazón, igual las palabras, parece decirnos Huamán-Mori, y mucho de ello han de saber en aquellas tierras, hijas del sol"...

Sabes que siempre es un placer recibir tu lectura sensible por aquí. Imagino que debes encontrar algunas cuerdas comunes con este poeta, hijo de la misma tierra del sol que tu.

Un abrazo grande, Leonardo.

Laura.

Hoteles Santa Marta dijo...

Quede maravillada cada verso, con cada palabra que inspira, que manifiesta sentimiento, que encanta por sus bellezas, por su tan buen escritor.