Un poema de Chantal Maillard. Escribir (fragmentos)

Chantal Maillard

Fragmentos del poema Escribir de Chantal Maillard, del libro Matar a Platón. Una de las poéticas más intensas y conmovedoras de la que sólo he extraído algunos fragmentos dada su longitud. Dedico esta entrada a Mariel Manrique esperando que estos versos empapen irreversiblemente sus pies, en la otra orilla.

Para escuchar en audio la versión íntegra en la voz única de Chantal, pinchar aquí



escribir

para curar
en la carne abierta
en el dolor de todos
en esa muerte que mana
en mí y es la de todos

escribir

para ahuyentar la angustia que describe
sus círculos de cóndor
sobre la presa

aunque en el alma no

en el alma
la estimación del tiempo que concluye
y es arriba
algo más que un silencio
con ojos semiabiertos

escribir

como condescendencia y como rebeldía
sin elección
sin pausa
porque se va la luz, las fuerzas
se le acaban
y el ser se va de vuelo
en las garras de un ave
carroñera

escribir

para decir el grito
para arrancarlo
para convertirlo
para transformarlo
para desmenuzarlo
para eliminarlo
escribir el dolor
para proyectarlo
para actuar sobre él con la palabra


[ ]



escribir para curar
escribir para guarecerse
escribir como si cerrase los ojos
para no cerrarlos
para mover la mano y seguir su curso
para sentirse viva
AÚN
para aplazar la angustia
como simulación
para guiar la mente y que no se desboque
para controlar lo controlable

escribir

como quien deja la luz encendida
y duerme de pie sobre sí mismo
para saldar las cuentas con el miedo


escribir
para reorganizar

escribir
sin hacer concesiones

escribir
como quien des-espera
para cauterizar
para tomarle las medidas al miedo
para conjurar
para morder de nuevo el anzuelo de la vida
para no claudicar

escribir
para apuntar al blanco

escribir
con palabras pequeñas
palabras cotidianas
palabras muy concretas
palabrasojo
palabras animales
palabrasbocadegato
ásperas por dentro y por fuera
suaves como “tal vez”
palabraslatigazo
como “demasiado” y “tarde”

escribir

para no mentir
para dejar de mentir
con palabras abstractas
para poder decir tan sólo lo que cuenta

decir que a las once
de la noche de hoy
mientras la luz calienta
el lado izquierdo de mi almohada
y la sábana verde se desdobla
en el espejo del armario
estoy en mí
en el lugar en que acostumbro
a encontrarme
en este aquí hecho de extraña
duración en lo mismo
repitiéndome
la carne dolorida
los huesos lastimados
los nervios, la piel
tirante, amoratada
el pelo encanecido
el grito sólo postergado
y hoy a las once
de la noche de hoy
mientras la luz calienta
el lado izquierdo de mi almohada

muere un niño
o dos o no sé cuántos
mueren y una anciana dice
sus últimas palabras
o no las dice y muere
y es otra la que habla
pero no habla, dice
apenas dice y muere
sin decir
apenas
nada
y algo se me atraganta
tal vez un alarido
largo como las once horas de esta noche
o tal vez la conciencia
que duerme encendida
como una lumbre la conciencia
de todos los que mueren
como una fogata
un espantoso incendio
que prende en las ventanas
de la ciudad y en el mar no se apaga
una conciencia absurda
una antorchahorizonte
la conciencia de todos los que saben
que se están acabando
en sus huesos de antorcha
hoy, mañana, siempre

escribir

todas las muertes son mi muerte
mi grito es el de todos
y no hay consentimiento
escribir

¿para consentir?
¡escribir para rebelarse!
no hay lugar para plegarias
no hay lugar para el sosiego
el ajuste de las almas
se hace en rebeldía

Estamos solas
y nos pertenecemos.
En nosotras está el poder
Somos un pueblo de almas
en rebeldía
¡Despertad!
Lo que escribo aquí
se traza en el aire
el dolor es la senda
el dolor es el medio
por el dolor la fuerza
que combate el dolor
y lo transforma
por el dolor deshago
mi dolor en lo ajeno
y el ajeno en el mío

escribir

para des-esperar
por todos los que están
por todos
los que fueron
los desaparecidos
escribir para cuidar
sus des
--------apariciones
para alimentarlas
para que no se enturbien
no tan pronto
no tan siempre
pronto

[ ]

escribir

[ ]

¿y no hacer literatura?


¡y qué mas da!:

hay demasiado dolor
en el pozo de este cuerpo
para que me resulte importante
una cuestión de este tipo.

------------Escribo

para que el agua envenenada
pueda beberse.



Para escuchar una entrevista radiofónica a Chantal Maillard:


--


De wikipedia:


Chantal Maillard (Bruselas, 1951) es una escritora, poeta y pensadora hispano-belga. Hija de padres belgas, se trasladó a Málaga en 1963 y en 1969 renunció a la nacionalidad belga para adoptar la española. Es doctora en Filosofía Pura. Vivió largas temporadas en Benarés, India, en cuya Universidad se especializó en Filosofía y Religión India. Hasta el año 2000 ejerció como Profesora Titular de Estética y Teoría de las Artes en el Departamento de Filosofía de la Universidad de Málaga, en la que impartió docencia de Estética y de Filosofía Oriental e impulsó la creación de nuevas asignaturas de Filosofía y Estética comparadas.
Desde 1998, colabora con críticas de filosofía, estética y pensamiento oriental en los Suplementos Culturales de los principales Diarios de la prensa nacional.
Es autora de numerosos ensayos, diarios y poemarios.
Ha traducido y editado a Henri Michaux y colaborado con otras

ediciones en la difusión del pensamiento de la India.
Con Matar a Platón le fue concedido el Premio Nacional de Poesía (España) 2004, y con «Hilos» recibió el Premio Andalucía de la Crítica y el Premio de la Crítica de poesía castellana 2007.


Poesía

La otra orilla. Coria del Río: Qüásyeditorial, 1990. Premio Juan Sierra 1990.
Hainuwele. Córdoba: Ayuntamiento de Córdoba, 1990. Premio Ciudad de Córdoba «Ricardo Molina» 1990
Poemas a mi muerte. Madrid: La Palma, 1993. Premio Ciudad de Santa Cruz de la Palma 1993.
Semillas para un cuerpo (en colaboración con Jesús Aguado). Soria: Diputación Provincial de Soria, 1988. Premio Leonor 1987
Conjuros. Madrid: Huerga y Fierro. Editores, S.L., 2001.
Lógica borrosa. Málaga: Miguel Gómez Ediciones, 2002.
Matar a Platón. Barcelona: Tusquets, 2004. Premio Nacional de Poesía 2004.
Hilos, 2007. Premio Nacional de la Crítica 2007 y Premio Andalucía de la Crítica 2008.
Diarios
Filosofía en los días críticos. Valencia: Pre-Textos, 2001.
Diarios indios. Valencia: Pre-Textos, 2005.
Husos. Notas al margen. Valencia: Pre-Textos, 2006.

Ensayo

El monte Lu en lluvia y niebla, Lo divino en María Zambrano. Málaga: Diputación Provincial de Málaga, 1990.
La creación por la metáfora. Introducción a la razón poética. Barcelona: Anthropos, 1992.
El crimen perfecto. Aproximación a la estética india. Madrid: Tecnos, 1993.
La sabiduría como estética. China: confucianismo, budismo y taoísmo. Madrid: Akal, 1995.
La razón estética. Barcelona: Laertes, 1998.
Rasa. El placer estético en la tradición india. Benarés: Indica Books, 1999 y Palma de Mallorca: Olañeta, 2007.
En la traza. Pequeña zoología poemática. Barcelona: Centro de Cultura Contemporánea 2008.
Contra el arte y otras imposturas. Valencia: Pre-Textos, 2009.
Ediciones
Estética y Hermenéutica. Chantal Maillard y Luis de Santiago Guervós (eds.). Málaga: Contrastes. Revista Interdisciplinar de Filosofía, 1999.
Henri Michaux: Escritos sobre pintura. Murcia: Colegio de Arquitectos y Aparejadores, 2000.
El árbol de la vida. La naturaleza en el arte y las tradiciones de la India. Barcelona: Kairós, 2001.
Henri Michaux: Retrato de los meidosems. Valencia: Pre-Textos [2008].


Premios

Premio Leonor 1987
Ciudad de Córdoba «Ricardo Molina» 1990
Premio Juan Sierra 1990
Ciudad de Santa Cruz de la Palma 1993
Premio Nacional de Poesía 2004
Premio Nacional de la Crítica 2007
Premio Andalucía de la Crítica 2008




62 comentarios:

Portinari dijo...

Qué bonita dedicatoria para Mariel, estoy segura de que le encantará.

Ese poema de Maillard me gusta mucho (gracias Stalker, una vez más, por hacerme llegar a Chantal).

"Para que el agua envenedada
pueda beberse."

La voz del grito sosegado.

Un saludo Laura :)

Jorge Ampuero dijo...

Una poética interesante.
Buen blog. Nos leemos.

Saludos...

MARIEL MANRIQUE dijo...

Mi querida Laura: Con el agua empapándome los pies y el corazón, ¿cómo agradecerte este regalo? ¿qué decirte que tu extraordinaria sensibilidad no sepa? No conocía a Chantal pero la leí como si ya la conociera. Así se escribe cuando el dolor se ha tatuado en el cuerpo. Se escribe para curar, cauterizar y resistir. Para ahuyentar a las bestias que rondan la cabeza y para no enloquecer. Para "dormir de pie sobre sí mismo" (qué línea) y batallar por tu dignidad. Para "morder el anzuelo de la vida", cuando sentís que no podés sacar la cabeza por encima del agua. Para apuntar al blanco y no fallar, porque en el tiro se juega la supervivencia. Y para disolverse y fundirse con los otros, con todos esos otros a los que también ha marcado la mano del dolor. Porque "el que se duele siempre está solo", porque nos olvidamos del dolor y en ese olvido está el don de que la vida sea más tolerable y el espanto de volvernos impermeables al dolor ajeno. Y no se escribe en la parálisis que provoca el dolor, sino en sus pausas o después. Después. Después, escribir significa todavía fugarse del hospital, correr pisando agujas envenenadas dejando atrás las sondas, las máscaras y los goteros. Deshacerse de los conceptos y de las metáforas para gritar y entrar en comunión con el otro en su espléndida singularidad. Porque no existe la "enfermedad", sino hombres y mujeres enfermos. El "desamparo", sino únicas e irremplazables criaturas desamparadas. Y ese grito es un acto de rebeldía y una declaración de guerra, porque no se soporta el estado de las cosas. No se tolera lo que ocurre.

(sigo)

MARIEL MANRIQUE dijo...

No se escribe para uno mismo sino para leer en voz alta y conectar con el prójimo. Para incitar a la rebelión. Se escribe desde la carencia y la necesidad, es decir, desde el deseo. Desde la urgencia y un dolor que solo logra aliviarse con la escritura. O con la supresión del pensamiento. No estuve en la India, no estuve en Benarés. Pero doy fe de que el tiempo de la meditación o de las posturas de yoga (ese tiempo en el que se "arrastran las chanclas" y se vacía la mente) es más eficaz que las drogas duras. Doy fe de que solo "sintiendo" el dolor (y logrando alcanzar el estadio de no "pensarlo") es posible neutralizarlo. Doy fe de que siguiendo el paso de los animales es posible entrar en un contacto inmediato con el instante, despojado de la teoría y reducido a pura praxis vital. En días en que me costaba respirar, apretaba muy fuerte contra mi pecho a Valentín (mi perro mayor) y acompasaba mi respiración entrecortada a la suya. El me ayudaba, desde su elemental sabiduría; él me ponía a salvo. Vos, que tenés los huesos livianos de los pájaros, sabés de qué se trata. Porque tu poesía tiene la misma temperatura tierna e inflexible, conmovedora e implacable, de la de Chantal.

(sigo, ¿cómo no seguir?)

MARIEL MANRIQUE dijo...

Es paradójico y muy difícil de explicar, pero la experiencia del dolor (ese "pasaporte al reino de la enfermedad", diría Sontag) agudiza radicalmente la percepción de lo cotidiano, quizá porque te recuerda la existencia de tu cuerpo, ese cúmulo de huesos y órganos y vísceras del que probablemente jamás habías tomado nota. Y, en el mejor de los casos, afina también la percepción del dolor de los demás, sublevándote. Esa sublevación es, supongo, equivalente a la perseverancia y a la voluntad de vivir, "a pesar de, y sobre todo". Uno está malherido y es simultáneamente un samurai. A todos nos pasa. Todos somos sobrevivientes. Ningún dolor tiene un "plus" que lo privilegie frente a otro. Para mitigarlo, uno debe apoyarse en la belleza (del "vuelo de la ropa tendida en la ventana") y en la alegría que pueda resultar de lo bello. Empuñar esa alegría como una espada. Y anudarse al prójimo. Yo te imagino alegre armando tus plaquettes y alegre leyendo tus poemas a la gente. Es la única manera de que la trampera del dolor no cierre su boca metálica y te parta los pies. En esta noche de lluvia y de luto político para nuestro país (y no se trata de adhesión al gobierno, sino de espanto hacia lo que tiene enfrente), tu regalo ha sido un bálsamo. Lo hubiera sido en cualquier momento del día y aunque estuviera emocionada por la inminencia de un cambio. Pero las noches son especiales y los cambios tardan muchísimo en llegar. La emoción viene de tu mano. Te aprieto contra mi corazón, exquisita compañera de ruta.

El hombre de arena dijo...

Muy buena entrada Laura, excelente poeta Chantal Maillard,Todas las muertes son mi muerte cuanta razón.
Laura me gustaria saber si en la Argentina puedo conseguir algún libro de tu autoria, yo soy de la patagonia, precisamente Junin de los Andes provincia de Neuquen y me encantaria poder conseguir alguna obra tuya.
Saludos

Lola Torres Bañuls dijo...

Muy buena entrada. A mi Chantal Malliard me gusta mucho. Me parece una poeta excelente y como ensayista tambén me gusta.

Gracias Laura

Stalker dijo...

Gracias por la deliciosa entrada.

Para Mariel añadiría una pequeña propina, más poemas recitados:

http://poesiaenelaire.mypodcast.com/200805_archive.html

Abrazos

Laura Giordani dijo...

Amiga Portinari:

Este poema está dedicado a Mariel por su intensidad, su pasión y ese dolor que se adivina le ha hecho ser la personita receptiva y amorosa que es. Mucho que agradecer a stalker respecto al acceso a audios y textos de Maillard. Es una pasión que compartimos.

Gracias por tu paso.

Bienvenida aquí siempre y un abrazo,

Laura.

Laura Giordani dijo...

Sí Jorge: la poética de Chantal Maillard es sumamente interesante y ojalá esta muestra te sea de aliciente para buscar y leer más cosas de esta poeta.

Gracias por tu lectura y comentario.

Un saludo,

laura.

rubén m. dijo...

Sobrecogedor y lúcido este poema de Chantal, y no menos el testimonio y la reflexión de Mariel:

"Todos somos sobrevivientes. Ningún dolor tiene un "plus" que lo privilegie frente a otro. Para mitigarlo, uno debe apoyarse en la belleza (del "vuelo de la ropa tendida en la ventana") y en la alegría que pueda resultar de lo bello. Empuñar esa alegría como una espada. Y anudarse al prójimo."

fabuloso, de verdad.

un abrazo a todos

Laura Giordani dijo...

Querida Mariel... tu respuesta no sólo está empapada, sino que es caudalosa, torrente, hemorragia pura. Sabía, intuía que el dolor había mordido también tu cuerpo y que este poema de Chantal iba a tocarte espcialmente, a llegarte a esos rincones donde habitualmente el lenguaje fracasa en arribar. Me quedo muchos tesoros de tu respuesta a Escribir...

“correr pisando agujas envenenadas dejando atrás las sondas, las máscaras y los goteros. Deshacerse de los conceptos y de las metáforas para gritar y entrar en comunión con el otro en su espléndida singularidad. Porque no existe la "enfermedad", sino hombres y mujeres enfermos. El "desamparo", sino únicas e irremplazables criaturas desamparadas”

precisamente, esta singularidad del otro y su dolor es un punto esencial que Chantal señala en un libro llamado Contra el Arte y otras imposturas. El problema y la trampa son las abstracciones que nos han enajenado de lo real, esa mediación de las categorías para protegernos de la intemperie de la experiencia .

“En días en que me costaba respirar, apretaba muy fuerte contra mi pecho a Valentín (mi perro mayor) y acompasaba mi respiración entrecortada a la suya. El me ayudaba, desde su elemental sabiduría; él me ponía a salvo... “

Qué maravilla, Mariel. Imagino esa escena y no puedo evitar emocionarme hasta las lágrimas. Aferrada a tu perro como el náufrago a su tabla, una tabla latiente, viva, que nos recuerda que otra respiración primordial, más limpia, es posible. Hermosa medicina. En algún momento de dolor intenso he hecho eso con los árboles, aferrándome a sus cortezas, a esa verticalidad que no desmaya a pesar del rayo y la lluvia. En mi patio había un algarrobo calcinado en una de esas tormentas eléctricas de verano austral, el tronco ennegrecido, desgajado y en su interior todavía saliendo brotes verdes, lo improbable brotando.

Un abrazo muy fuerte.

Laura.

(sigo en otro momentito) Blogger me pide la palabra Bivir; sí con "B", como si se requiriera una B bien alta, erguida, en resistencia para vivir...

rosso dijo...

Realmente es una suerte
(lujosa) tener a Chantal Maillard
tan a mano, y no me refiero
a su proximidad
física (residencial) sino al
hecho de su maravillosa expresión
en nuestra lengua, que es la
verdadera residencia del poeta.
(sin necesidad de intermediarios
traductores).
Ya malagueña universal !!!!
Hay otra poeta malagueña que me
parece buenísima, Rosa Romojaro,
profesora de literatura en la
Universidad de Malaga (amiga suya)
Poemas de Teresa Hassler,o
Zona de Varada (entre otros libros)
En fin, que parece una tierra de
buen cultivo.
Un abrazo Laura,me ha encantado
pasar este ratillo en tu casa
virtual a proposito del post
maravilloso de C.Mallard, ¡hasta otra...!

~PakKaramu~ dijo...

Pak Karamu reading and visit your blog

MARIEL MANRIQUE dijo...

Laura: Te imagino abrazada a los árboles. Es una imagen tan bella como tus palabras. Besos hechos de tablas de náufrago.

Arturo Borra dijo...

Tenía idea de haber dejado un comentario, Laura, pero no, sucede sencillamente que este poema extenso, desde la primera vez que lo leí, me dejó prendado, como si trazara una relación íntima, o yo con él.
No se trata sólo de belleza, desde luego. Se trata de una poética que me interpela porque habla desde la herida: el sujeto aquí es ese; la desgarradura desde la que la enunciación es imprescindible, pero al mismo, en la que ya nada puede quedar intacto o ileso.
En fin, algo más, sobre la extensión. ¿Quién dijo que un poema no puede derramarse indefinidamente y mantener, a la vez, la exigencia de la condensación?
Este poema condensa, desde luego, y se extiende. Es un contra-ejemplo para los que sostienen que un poema debe por definición ser breve. (Derrida mismo exige brevedad, cualquiera fuera "su extensión aparente". Pero quizás "brevedad" no es el término indicado para designar una poética así, que se derrama sobre el abismo).
En fin, mientras escribir sea algo distinto a una gimnástica, seguiremos leyendo a Maillard.
Un beso,
Arturo

Laura Giordani dijo...

Hombre de arena:

Qué extrañeza dirigirme a alguien con ese apodo... todos somos un poco hombres y mujeres de arenas ¿no? Edificándonos constantemente en la impermanencia. Puedes encontrar más materiales de Chantal en este sitio y en otros de la red, te aseguro que vale la pena la inmersión en sus aguas profundas.

http://amediavoz.com/maillard.htm

http://www.escritoras.com/escritoras/escritora.php?i=-4870795

Y en el blog de stalker estas excelentes entradas:

http://lostinmarienbad.blogspot.com/2008/10/lectores-de-chantal-maillard-i.html

http://lostinmarienbad.blogspot.com/2008/09/chantal-maillard-o-el-vrtigo-de-decir.html

http://lostinmarienbad.blogspot.com/2008/09/lgica-borrosa.html

http://lostinmarienbad.blogspot.com/2008/11/filosofa-en-los-das-crticos-chantal.html

Respecto a mi poesía, creo que no te será posible encontrar libros míos en la patagonia, me hace sonreir un poco tu ocurrencia porque si ya la publicación y distribución son dificultosas en España... Lo que sí puedo es enviarte por email o correo ordinario alguna cosilla.

Gracias por tu paso por este sitio y tu interés.

Un saludo afectuoso.

Laura.

Laura Giordani dijo...

Gracias Lola, me alegra que compartamos esa pasión por la poesía y el ensayo de Chantal.

Te dejo un abrazo y espero que tengas unas buenas vacaciones.

Laura.

Laura Giordani dijo...

Querido stalker:

Qué buena “propina” nos dejas... más que una mera propina. Vale la pena escuchar esos audios; creo que Mariel va a disfrutarlos mucho.

Por otro lado, el audio del poema escribir lo tomé de tu blog (recomiendo a Mariel y a quienes interese conocer más de Chantal Maillard, bucear en tu blog ya que hay muy buen material suyo alojado allí)

Te dejo un abrazo y gracias por estar ahí,

Laura.

Laura Giordani dijo...

Sí Rubén, este poema de Chantal es sobrecogedor y- como apunta Arturo en su comentario- la extensión del mismo no le resta intensidad. Y eso que es difícil sostener una intensidad poética a lo largo de tantos versos... Se nota que hay suficiente contenido de verdad y de vida sosteniendo el andamiaje de esta brutal poética.
Las respuestas de Mariel son poesía, derrame. El hermanamiento en el dolor, en el que no hay un dolor privilegiado frente a otro. Esas líneas que has entresacado de sus respuestas no tienen desperdicio. Me anudo esta línea suya al corazón:

“Empuñar esa alegría como una espada. Y anudarse al prójimo."

Un abrazo, Rubén y gracias por tu lectura.

Laura.

Laura Giordani dijo...

A todos:

mis tiempos de respuesta andan bastante lentos por circunstancias personales. Les pido paciencia que de a poquito iré respondiendo y correspondiendo a cada uno esta participación entusiasta.

Gracias

Un abrazo fuerte...

Laura.

Lola Torres Bañuls dijo...

Laura como estas?????????

Suerte.

Laura Giordani dijo...

Hola Rosso:

Me ha gustado mucho tu comentario sobre la entrada de Chantal Maillard (sí: malagueña universal cuya poesía sobrevivirá las fluctuaciones del mercado y los conventillos literarios, no tengo duda). Te agradezco la reseña de esa otra poeta profesora malagueña, Rosa Romojaro a quien no conocía.
También en tu exquisito blog tienes una entrada de Chantal Maillard que recomiendo visitar, con tu permiso (virtual) pego aquí el enlace:

http://cuadromega.blogspot.com/2009/06/cual.html

Aprovecho para enlazar tu blog... ahora caigo en la cuenta que no te tenía como enlace.

Te dejo un abrazo y gracias por tu aporte,

Laura.

MARIEL MANRIQUE dijo...

Querida Laura, querido Stalker: Tomo las propinas y me las guardo para disfrutarlas en casa esta mañana de invierno, para que entibien los huesitos. En vuestras casas virtuales hay momentos ... epifánicos ... momentos satori, dirían los orientales. Laura, buen viernes en tu barco piloteado por la garganta de Cave, con Ian Curtis paseándose en cubierta persiguiendo el sol. Besos agradecidos.

raúl quinto dijo...

este poema-río es quizás lo que más gusta de Chantal Maillard, siempre es agradable comprobar que hay quien comparte las parafilias de uno.

un saludo.

Leonardo dijo...

Acabo de escuchar el poema de Chantal Maillard en su voz maravillosa. ¿Qué decir, qué escribir tras de ello? Su fuerza viene, para mí, de la extensión y de la sencillez de su lenguaje. No es un torrente de aguas desordenadas precipitándose locamente, al contrario, es un arroyo paciente, (derramándose como dice Arturo), capaz de perforar la meseta, preciso en sus recovecos, paciente en alcanzar la belleza (hay imágenes hermosísimas); eficaz como un escalpelo, no necesita instrumentos sofisticados para abrir en canal la condición de lo humano y de la poesía, las palabras más sencillas le bastan, la gramática más elemental, sin piruetas. Alta poesía.
Gracias a ti.
Un saludo
Leonardo

Lola Torres Bañuls dijo...

El poema "Escribir" y toda su poesía tiene mucha fuerza. Y creo que es por su pureza de forma, por ser una cascada de versos sencillos pero que penetran como un río caudaloso que se transforma en belleza como el agua, que trasciende y al final cala los huesos hasta la médula.

La poesía de Chantal Maillard es pura belleza.

Un saludo

Stalker dijo...

Mariel:

momentos epifánicos, momentos satori... es hermoso lo que dices, pero recuerda que la belleza está, ante todo, en los ojos que la proyectan, la exhuman de lo real y la consumen en su propia llama. En este caso, en tu forma de mirar, que ha traído un soplo de aire fresco y un entusiasmo sin igual a esta pequeña red que vamos urdiendo entre todos.

Abrazos a ti y a nuestra maravillosa anfitriona, Laura.

MARIEL MANRIQUE dijo...

Laura teje los nidos con sus huesos livianos como los de un pájaro y Stalker ilumina la cueva de los topos y protege su entrada ...

Laura Giordani dijo...

Dear Pak Kamaru:

Gracias por su "Pak Karamu reading and visit your blog" repetido hasta la saciedad y con la misma formula maquinal en miles de blogs de la red. Imagino que se trata de una cyber- treta para atraer visitantes a su sitio, algo así como rastreadores de blogs que dejan esta especie de spam cordial como una metástasis.

"Laura Giordani pondering about your identity"

Saludos,

Laura.

Laura Giordani dijo...

Querida Mariel:

Tenés que probar el asilo vertical del árbol. Te aseguro que ese abrazo telúrico es profundamente curativo. Aunque no menos bello es tratar de acompasar la propia respiración a la de las bestias... todo acto que nos descentre de nuestro propio dolor y nos ponga en comunión con un latido que nos exceda creo que es sanador. Nos aferra a una vida mayor.

Te dejo otro abrazo naufragado,

Laura.

Laura Giordani dijo...

Te entiendo Arturo porque a mí también me pasa eso dialogar internamente con algún poema o alguna entrada hasta creer que he dejado comentario. A veces, el silencio también puede ser una respuesta elocuente; pero no en el sentido de indiferencia o desinterés. Como decís, no se trata solamente de belleza (que desde luego esta poétican exuda; en todo caso una belleza vulnerada y vulnerable, que ha lastimado sus pies en los vidrios molidos del mundo) sino de ese latido de verdad que recorre el poema y lo hace totalmente creíble. Más que gimnástica aquí encuentro funambulismo, pero no al estilo del "deporte de riesgo" o extremo con la palabra, sino del ser humano que se ha somado al abismo y habla desde ese vértigo.

Gracias por tu aporte siempre vital.

Un beso,

Laura.

Laura Giordani dijo...

Querida Lola:

Estoy muy bien, simplemente esperando el momento. Si acaso te envío unas líneas a tu correo electrónico.

Gracias por tu interés y tranquila.

Un abrazo,


Laura.

Laura Giordani dijo...

Querida Mariel: también en tus comentarios hay momentos epifánicos, momentos relámpago que iluminan estas líneas invisibles que tejemos y las hacen algo más que puentes virtuales. Son Pasadizos de un pecho a otro, cuerdas que rescatan.

Un abrazo para vos y otro para stalker,

Laura.

Laura Giordani dijo...

Hola Raúl:

Qué bueno saber que compartimos estas "parafilias"... muy bueno, me has hecho sonreir.

Gracias por tu paso por este poema-río.

Un abrazo,

Laura.

Laura Giordani dijo...

Querido Leonardo:

La poesía de Chantal surte de esos rincones genuinos que no necesitan acrobacia verbal, en todo caso su vértigo deviene de la misma condición humana dolida y doliente. Y por ello nos toca, nos hiere y nos sana a la vez con su lanza, como Quirón el sanador herido.

Me alegra que hayas podido escuchar este poema de su voz.

Te dejo un abrazo,

Laura.

El hombre de arena dijo...

Hola Laura disculpa mi ocurrencia pero soy de los que todavia cree en la magia de los libros impresos, tu sabes un escritor nunca puede imaginar el destino de sus palabras y quien te dice tal vez haya alguna obra tuya dando vueltas por la vastedad de la Patagonia.
Te dejo mi E-mail por si quieres enviarme material tuyo fe.d.eju@hotmail.com
Saludos

MARIEL MANRIQUE dijo...

Laura: Dos palabras para decirte que me quedé enamorada de tus dibujos y pinturas. Se entrelazan con tus textos y se aspira el perfume de la misma mano. No se parecen a nada. Tienen la temperatura-Laura. La Feria de Sol es una transfusión de energía vital. No sé si tus "guardadías" y "guardanoches" llevan este título o lo que a mí me pareció definitivamente un título es un nombre de archivo y se trata de "guardas". Pero como realmente guardan el día y la noche, procede plenamente la invención de ambos sustantivos. Hay personas y espacios "guardadías" y "guardanoches" y personas y espacios que maltratan y exilian las noches y los días.

Laura guarda.

Besos pintados, del color que te haga falta.

Robin dijo...

Uno ya va echando de menos el asombro, ir avanzando en años tiene eso, parecen acortarse los días y espaciarse las sorpresas. Pero mira por donde, hoy, con la casualidad de la que, a veces, hace gala la memoria, recordé este lugar, tu lugar, tu poesía. Y me encuentro un poema, todo parece lógico, aunque el poema no es tuyo y al comenzar a leerlo, ya en las primeras líneas, sucede...
En esto de saber apreciar con un vistazo también tienen algo de culpabilidad los años y todas las lecturas transitadas. Algo había leído sobre ese “Matar a Platón” de Chantal Maillard, pero olvidé el lugar.
En fin, por no extenderme, te diré que el poema, inmenso, llega a tocar la medula de ese afán inexplicable que tenemos por exteriorizarnos y es perfectamente reconocido como una exposición familiar por cualquiera que guste de escribir como cura para la mayoría de los males que atenazan, hieren, duelen o reconfortan en el insondable espíritu del narrador y poeta.

Mis saludos y un beso.

Laura Giordani dijo...

"Laura teje los nidos con sus huesos livianos como los de un pájaro y Stalker ilumina la cueva de los topos y protege su entrada ..."


y Mariel tiene suficientes fulgores en la retina para iluminar lo que mira, para conferirle belleza y significado.


Un abrazo fuerte,

laura.

Laura Giordani dijo...

Hola hombre de arena:

Más allá de la remota posibilidad de que algún ave pudiera haber llevado algun libro a tierras del sur, te escribo a tu email para hecerte llegar algo ¿si?

Un cálido saludo y gracias por tu interés,

Laura.

Laura Giordani dijo...

Querida Mariel:

Gracias por haber estado visitanto estas criaturas pictóricas y me alegra que hayas encontrado la misma temperatura que en los escritos, es algo que uno nunca logra percibir por sí mismo.

Lamento tanto no tener más tiempo para poder pintar más y también bucear por allí... es otro modo de expresión, otro lenguaje sensible pero que me apasiona igual o más que la poesía.

Cuando stalker hizo la propuesta de a qué cuadro nos iríamos a vivir, no pude participar por andar con mil cosas por resolver, pero iba a elegir como asilo pictórico el árbol que está en la columna derecha, ese árbol pintado a pulso... como la idea de irse a vivir a una casita que hemos fabricado con nuestras propias manos.

Mariel de los ojos abismados, te dejo un abrazo muy fuerte.

Cuidate,

Laura.

MARIEL MANRIQUE dijo...

Tu arbol pintado a pulso es un lugar donde el desamparo no puede llegar.

Gracias, Laura.

Besos de madera (de árbol).

María Socorro Luis dijo...

Querida Laura.
Después de este aluvión de comentarios, todos interesantísimos y didácticos, sólo decirte que asistí , hace un tiempo, no mucho , a un recital de Chantal, aquí en Donosti. Verla y escucharla, es un impacto...eterno.

UN abrazo de luz. Soco

Laura Giordani dijo...

Bienvenido por aquí de nuevo entonces, Robin. Me alegra mucho que hayas podido disfrutar la intensidad maillardiana tan presente en este poema. La palabra que hiere lo suficiente para sacudir la sensibilidad adormecida, necrosada y que a la vez trae en su verbo el bálsamo sanador.

Gracias por tu sustancioso comentario y tu visita.

Un abrazo,

laura.

Laura Giordani dijo...

Y tu presencia es sombra y abrigo, Mariel. Gracias por estar ahí.

Estos últimos días me ha sido imposible estar presente por aquí, ya habrá tiempo de pasarme por tu pájaro de china y seguir compartiendo lazos.

Un abrazo fuerte,

Laura.

Laura Giordani dijo...

Querida María Socorro:

Perdona lo demorado de esta respuesta a tu comentario pero he estado alejada de internet y me iré incorporando poquito a poco, según me sea posible. Me encantaría que compartieras -si te parece bien- las impresiones sobre ese recital de Chantal al que asististe en Donosti. No he tenido la suerte de oirla en vivo aunque sé por varias personas que han tenido la experiencia, que te cala, te empapa hasta los huesos.

Te dejo un abrazo y gracias por tu generosidad continua.

Laura.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo en que una lectura de chantal es un impacto asegurado.

Gran entrada

jordim dijo...

Muy interesante, apuntada queda..

Stalker dijo...

Chantal se acerca singularmente a la palabra y le imprime un ritmo propio, a veces entrecortado, inesperado; en realidad nunca sabes cómo va a ser porque nunca lee el mismo poema de la misma forma. "Escribir", que aquí es un remanso calmo, en una lectura que recuerdo fue feroz, iracundo, insumiso. Verla leer, su oralidad, su presencia, es algo muy poco común en lecturas poéticas. Siempre me he preguntado hasta qué punto le influyó su experiencia como cantante (no profesional) en su juventud.

Se te echa de menos, Laura, aunque te esperamos con paciencia y con cierta declinación de la felicidad.

Abrazos

Mme.Gesica Demot dijo...

Un relámpago propiciado por tu apellido -muy querido para mí- me sacudió y me dejó aquí, malherida. En un rato me repondré.
Mientras, gracias por la descarga.

Laura Giordani dijo...

Así es anónimo... un impacto asegurado. No sólo la lectura de sus poemas, sino textos como Diarios Indios, tiene una alta densidad estética y de sentido.

Un saludo y gracias por tu paso.

Laura.

Laura Giordani dijo...

Gracias por tomar nota, Jordim. No te arrepentirás de haber emprendido el viaje de la mano de Chantal, un viaje sin retorno. Al menos, sin retorno a lo que fuimos.


Un cálido saludo,

laura.

Laura Giordani dijo...

Querido stalker... qué buen apunte has hecho sobre la audición de los poemas de Chantal. Ojalá podamos escucharla en un tiempo ya que imagino una experiencia única por su intensidad y emoción- No había imaginado la lectura del poema escribir como insurecta, insumisa pero ahora que lo dices... sí, es imaginable esa rebelión, esa ciudad de almas en rebeldía en la voz de Chantal.

Paciencia amigo stalker... eso me digo ante la escasez de tiempo para atender estos territorios. Ya reinauguraremos esas corrientes por las que navegar.

Un abrazo muy fuerte y gracias por estar...

Laura-

Laura Giordani dijo...

Hola Gesica y bienvenida seas aquí. Ojalá ese relámpago te sacuda y te ilumine lo justo para regresar. No sé si te refieres al apellido mío o al de Chantal...

Como sea, un cálido saludo y más relámpagos como augurios.


Laura.

MARIEL dijo...

Laura, te extrañamos. Siento que si dejaras esta entrada de Chantal perpetuamente abierta seguiría creciendo, como ramas de un árbol dibujado a pulso por tu mano. Una entrada interminable, que no tiene salida. Besos de encantado extrañamiento, extrañándote.

a p n e i c a dijo...

Maravillosa Chantall.
Gracias por recordarme estos versos.

Laura Giordani dijo...

Querida Mariel... habrás visto que la entrada de Chantal ha quedado como estrella fija en este cielo que apenas puedo surcar por falta de tiempo en estos días.

Extraño mucho también esos hilos que vamos haciendo pulsar a la distancia aunque en el silencio los sigo sintiendo vivos, vibrantes, reales. Confío en ellos a pesar de esta ausencia temporal. Espero poder reincorporarme prontito a los diálogos que tanto reconfortan.

En mi ausencia, la entrada de Maillard ha ido creciendo solita, como ese árbol que mencionas, como todo lo que tiene savia y luz propias, sin nuestro concurso, aún con nuestra desaparición. Sin necesidad de agitar nombres.

Aprender a desaparecer, vencer el miedo a la disolución es quizás una manera de ir aprendiendo a morir y -por tanto-de vivir en voz más bajita, con más humildad.

Te dejo un abrazo muy ,muy fuerte y mi cariño.

Laura.

Laura Giordani dijo...

Gracias a tí apneica por tu paso y tu lectura. Me gusta que hayas podido recordar estos versos. Psicofonías potentes que permanecen dentro del cráneo si se les da lugar.

Un saludo,

Laura.

Stalker dijo...

"Vivir en voz más bajita"...

hermoso, Laura,

besos

MARIEL dijo...

Laura, las palabras de tu comentario que Stalker compartió en Marienbad, "tu vivir en voz más bajita" que conmueve a Stalker (que así vive), tus "psicofonías potentes que permanecen en el cráneo si les das lugar", eso (que sos vos) es lo que hace que se te extrañe tanto. Besos, muchos.

Juegos de Ben 10 dijo...

Una poética interesante.
Buen blog.