sábado, 5 de junio de 2010

Tres poemas de Alejandra Pizarnik

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La palabra que sana

Esperando que un mundo sea desenterrado por el lenguaje, alguien canta el lugar en que se forma el silencio. Luego comprobará que no porque se muestre furioso existe el mar, ni tampoco el mundo. Por eso cada palabra dice lo que dice y además más y otra cosa.



Cold in hand blues

y qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo
y qué es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo miedo



Dibujo de Alejandra


COMO YO LA QUERÍA
Morir como muere un animal pequeño
en los cuentos para niños.

Eso tan terrible.
Lleno de hermosura.

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Alejandra Pizarnik

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23 comentarios:

Pulgarcito soñador dijo...

No debo decir nada de su palabra, sublime, pero, que hermosa era, que ojos de ensueño. Un abrazo.

El Beso de Woody dijo...

Esta semana que pasó, hubo gente querida comiendo en mi casa y estuvimos releyendo a Pizarnik y estuvimos además hablando de ella. Que lindo que es siempre hablar de Pizarnik. Que linda que es Alejandra. También siempre.

Portinari dijo...

Detrás del lenguaje estaba su mirada.

Morir como se mueren los niños en los cuentos de animales.

Detrás, siempre, de un velamen, de un sueño.

Cómo me hubiera gustado conocer a esta mujer; buscarla tras el lenguaje, buscar esa muerte de niño.
Como buscar a Emily en el blanco, o a Unica en su locura.

"Eso tan terrible.
Lleno de hermosura."

Laura Giordani dijo...

Estoy de acuerdo Darío: unos ojos inolvidables. Y su palabra todavía nos interpela como la mirada de esta foto entre sus libros.

Otro abrazo,

Laura.

Laura Giordani dijo...

Muy buena lectura para acompañar una reunión querida; me alegra que también disfrutes su poesía.

Bienvenida por aquí.

Un cálido saludo,

Laura.

Federico Espinosa dijo...

Alejandra siempre mistica como su mirada, siempre alumbradora con sus iluminadas palabras, ALEJANDRA SIEMPRE ALEJANDRA PIZARNIK.
Saludos Laura

Arturo Borra dijo...

Laura, esa cercanía con esta poeta no me sorprende, porque también habla de vos. Pizarnik es de esas poetas inmensas capaces de detenerse en lo minúsculo y capaces también de perdurar por su hundimiento radical en la temporalidad humana, en ese instante que nos pulveriza.
Cada vez que la revisito encuentro una palabra herida que pide no una cura sino una caricia. Aunque sea caricia de lenguaje, otro lenguaje, capaz de producir ese excedente del que habla el primer poema. Un lenguaje que nos ayude más que a ocultarnos por miedo a desnudarnos por esperanza, mínima después de todo, pero real. Pequeña como el animalito de cuentos infantiles, terrible hermosura que retorna en sus versos.
Gracias como siempre por acercarnos toda esta belleza desgarrada.
Un beso,
Arturo

Laura Giordani dijo...

Portinari:

Tu comentario es una piedrita luminosa que yo aprieto contra el corazón y guardo en el bolsillo. Gracias por dejar tu huella y por tu mirada. Mirada que reconoxco hermana de la de Alejandra de un modo inefable.

Un abrazo fuerte,

Laura.

Lola Torres Bañuls dijo...

La escritura de Alejandra esta llena de fuerza. Su palabra es palabra y mucho más. ¡Qué decir! Sublime esos poemas que nos dejas.

Aprovecho para saludarte querida Laura te mando un fuerte abrazo y a los tuyos también.

Leonardo dijo...

Lo pequeño, lo muelle, lo tímido, lo sigiloso, lo no-evidente, lo manso, lo temeroso... Alejandra Pizarnik siempre de ese 'otro lado' de las cosas, de la vida, del mundo.
Y esa claridad, y esa sencillez en la palabra. Sólo quien puede cantar el lugar donde se forma el silencio es capaz de alcanzar tan altas cumbres, donde no existe ningún énfasis, y morir como un animal pequeño en los cuentos para niños.
Me uno a quienes establecen un linaje Dickinson, Pizarnik, Giordani.
Y gracias por devolvernos con tanta frecuencia a sus palabras.
Un abrazo

Laura Giordani dijo...

Hola Federico:

Me gusta particularmente esta foto de Alejandra girando su cabeza, mirando a la cámara con intensidad. Imagino que en Argentina podrás conseguir una Obra Completa suya de la Editorial Lumen, te la recomiendo porque es una joyita. Uno de esos libros a los que se regresa siempre.

Gracias por tu comentario y tu comapñía.

Un abrazo,

Laura.

Laura Giordani dijo...

Arturo: decís capacidad de detención en lo minúsculo y creo que ahi estás dando una de las claves de la potencia de la poesía de Alejandra Pizarnik. Porque aunque su preocupación por la muerte (me he detenido a contar las veces que la palabra muerte con todas sus variantes aparece en su obra y sobrecoje constatar la frecuencia), el deterioro, la pérdida de la inocencia, el desgarro de estar viva, permeen sus letras, lo cierto es que ancla esos temas a seres y objetos muy tangibles. Eso previene del riesgo de caer en un discurso metafísico o grandilocuente. Y la capacidad extraordinaria de condensación, claro.
Muchas gracias por tu comentario y me quedo con estas palabras tuyas:

"Cada vez que la revisito encuentro una palabra herida que pide no una cura sino una caricia"

Un beso,

Laura.

mariarosa dijo...

Gracias por traerla. Alejandra vive, cada poema parece escrito ayer.
Un saludo.

mariarosa

Laura Giordani dijo...

Querido Leonardo:
Tu compañía ya es constante y querida en este lugar. Cuando te refieres a la ausencia de énfasis imagino que apuntas a alcanzar un lugar de enunciación en el que las imposturas caen, simplemente. Admiro mucho la capacidad de esta poeta de ir a la médula, de no dejarse distraer por el sonido de caracoles rotos de las palabras, su quincalla. Esa manera de morir de los animales pequeños en los cuentos podría muy bien estar haciendo referencia a la atención detenida en lo pequeño (no por eso insignificante, ni mucho menos) desde un lugar de enunciación empequeñecido también. Sólo nuestra ceguera puede confundir lo pequeño con lo insignificante.
Ese lenaje me queda muy grande, amigo. Demasiado grande. Dickinson-Pizarnik son dos luminarias en una constelación poética muy querida.
Gracias por tu aporte aquí.

Un abrazo grande,

Laura.

Laura Giordani dijo...

Querida Lola- ave zancuda en Marienbad:
Me alegra recibirte por aquí. Espero que estés muy bien al igual que los tuyos. De momento, no hay ningún encuentro poético rpevisto pero en cuanto tengamos el calendario a partir de Septiembre, te lo pasamos, a ver si podemos vernos y charlar un poquito.

Un abrazo enorme.

Laura.

Laura Giordani dijo...

Gracias a tí Maria Rosa por la visita y por tu lectura.
Esta es tu casa cuando quieras o necesites.

Un cálido saludo,
Laura.

Laura Giordani dijo...

Leonardo:

"Como una niña de tiza rosada en un muro muy viejo súbitamente borrada por la lluvia".

Creo que este brevísimo poema de Caminos del espejo condensa eso que intentaba balbucear antes sobre la poesía de Alejandra.

Otro abrazo,

Laura.

Lola Torres Bañuls dijo...

Vale, Laura cuando tengas el calendario pasamelo, que seguro que algún evento puedo ir.
Quería haber ido a la presentación del libro de Pedro Montealegre pero me fue imposible esa semana justo.

Un abrazo.

Laura Giordani dijo...

"Caer como un animal herido en el lugar que iba a ser de revelaciones"


De Caminos del espejo.

Laura Giordani dijo...

De acuerdo Lola. La presentación del libro de Pedro me dijeron que estuvo muy bien, aunque tampoco pude ir ese día.

Otro abrazo,
Laura.

Leonardo dijo...

Querida Laura,
mantengo lo del linaje, en el sentido en que tu poesía busca en los mismos muros blandos y desdibujados, en las mismas 'pequeñeces' y, bueno, son dos autoras muy presentes en esta bitácora (si a alguien le debo mi relectura de Pizarnik es a ti). Pero, del mismo modo, espero que en tu vida no existan los abismos de dolor que las consumían.
Un abrazo

Laura Giordani dijo...

Ahora sí, Leonardo. Así se hace más fácil aceptar ese linaje.

Un abrazo,

Laura.

Eli dijo...

Un tríptico dolorosamente brillante. La balanza anuncia lo que la tierra añora.

Un fuerte abrazo Poeta.