lunes, 24 de noviembre de 2008

Dos poemas de Arturo Borra


I wait-(Espero), fotografía de 1860 de Julia M. Cameron


Esperanzas todavía
---
--
"No se nos ha dado la esperanza sino por los desesperados"
Walter Benjamin.


Entre tanta muerte ofrecida en sacrificio
proclaman el cese de la promesa.

No saben que los desesperados musitan su abecedario.

Vienen algunos niños preguntando:
sobre su frente se gestan esperanzas todavía.



Casi todo
-----
-----
Más tarde supe: sobra
casi todo.
--------------
Esta escritura sobrante
sobrevive como una especie
que agoniza. No sé qué lenguaje apagado
invoca. En una grieta
me asomo hasta las últimas luces
y nada veo.
--------------
Sólo el desierto es consistente.
--------------
--------------

domingo, 16 de noviembre de 2008

Recital en el Ateneo de Madrid- Poesía crítica desde Valencia



Sábado, 22 de noviembre de 2008
Ateneo de Madrid (C/ Prado, 21) a las 19:30
Metro: Líneas 1 (Antón Martín) ó 2 (Sevilla)

Ciclo "Literatura y compromiso social"
Poesía Crítica desde Valencia. (Recital de poesía)

Intervienen: Arturo Borra, Laura Giordani, Víctor Manuel Gómez Ferrer, Enrique Falcón, Antonio Méndez Rubio y Antonio Martínez i Ferrer.

Moderan: Matías Escalera Cordero y Miguel Pastrana.




Sala de Conferencias del Ateneo de Madrid.
19.30 horas.


La ceguera del mundo
traída al mundo
que también existe.

Noche abierta.

Hay que empezar
a celebrar
la fiesta del miedo.

Antonio Méndez Rubio
---------
---------
Detrás del mar, otros brazos
una hospitalidad que abriga de las clausuras,
mañana de oasis que se avizora,
niños descansando en el regazo del viento,
una madre naciendo sus pupilas.
-------
Arturo Borra
-------,
--------
Luz perdida en su cuerpo
y en la huida un lecho vacío:
-------- el mundo.
------
Víktor Gómez

--------

Exhausted Globe de Parkeharrison
Entre los rompientes,
cantores de sal y fuego,
me arranco sílaba a sílaba
el deseo de gritar.
----------
Antonio Martínez i Ferrer
-------------
-------------
Bajo las cañadas azules yo espero entre vosotros
que llegue el mediodía con un cántaro vivo
-agua para el hombre tatuado de muertos
si mide con espigas las alturas del mundo.
---------
Enrique Falcón
-------------
--------------
... sólo desmemoriada agua de la piedra
que la engendró en la cumbre,
compasión de la arena en la que
la piedra disuelve su recuerdo de la altura;
sólo contigo,
fondo solo.
---------
Laura Giordani

jueves, 13 de noviembre de 2008

Tres poemas de Arnaldo Calveyra




Descripción de un ángel

Despertada, la figura emerge del muro.
Impulso que ya es envión.

No demasiado alto, los pies trabados por un ladrillo, no terminan
de mostrarse, permiten adivinar la consistencia terrosa de los
vuelos.

Alas y muro, esa persistencia fugaz crepita ante mí y es una
víspera.

No ha de tardar la irrupción fascinante y decepcionante.

(1961).




Paisajes para la caída de Ícaro

Un lomo de humo
de pampa;
una lezna rota;
un rincón de aguas
podridas.
Un zaguán que mira al charco;
ese charco;
Shakespeare
que no se distrajo nunca;
una boca abierta
en homenaje al llanto.
Un muro podrido
de palabras;
un baldío y cadáveres;
púas en el vilo
del hilo
de cometa.
En el pueblo
nos quedamos
hasta tarde
aguzando el oído.

(1959)



A un aljibe visto en el campo

Las lluvias lo trajeron de no se sabe dónde,
y el pastizal lo mece ahora
entre los fierros
de la herradura para siempre suave.
Si se lo mira a lo hondo
es un patio lo que irradia,
pero es el agua
lo que le allega tiempo.
Se lo robó una lluvia
una mañana de tormenta,
pero no está cautivo,
puede mirarlo todo,
las víboras lo cuidan.

(1965)


(De "Estaciones en el día 25 de junio de 1966". En "Poesía reunida", Adriana Hidalgo editora, Buenos Aires, 2008.)



jueves, 6 de noviembre de 2008

La lluvia, la infancia, lo abierto en Hugo Mujica

Boys in the rain



Lo abierto

Cae quieta la lluvia,
---------lo abierto mana.

Cae la lluvia, cae sobre
la espera,

en la caída la lluvia es su camino


------------------- y el camino su llegada.

Hay que osar lo abierto y la caída:
----------------------el desierto de la sed
---------------------------------no la sed del desierto.



Sed adentro

La boca abierta bajo la lluvia
----------------------y el agua buceando el alma.

Sed adentro
hasta donde el mar se seca noche,

------------------------hasta donde la sed amanece playa.







Infancia

Llueve
y al árbol le pesan sus hojas,
--------------a los rosales sus rosas.

Llueve
y el jardín huele a infancia,

a cercanía de todos los milagros,
-------------------- a ausencia de todas las memorias.





Hugo Mujica nació en Buenos Aires, 1942.
Sus estudios abarcan Bellas Artes, en Buenos Aires y U.S.A. Filosofía, en U.S.A. Antropología filosófica, en Buenos Aires y Teología, en Buenos Aires y Francia. Desde 1962 a 1970 residió en U.S.A. Desde 1974 a 1975 lo hizo en Francia y otros países europeos.
Su andadura durante unos años como artista plástico, su permanencia durante siete años en un monasterio trapense entregado al silencio, y su entrega a la creación poética, no hacen sino enriquecer la obra de este autor complejo en su simplicidad.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Extracción de la piedra de la locura -Alejandra Pizarnik






He encontrado este video; son casi 8 minutos. He acompañado con texto que se puede leer completo en el enlace a la página de la que fue extraído. Ojalá lo disfruten.


Extracción de la piedra de la locura



Elles, les âmes (...), sont malades et elles souffrent et nul ne leur porte remède; elles sont blessées et brisés et nul ne les panse.
Ruysbroeck



La luz mala se ha avecinado y nada es cierto. Y si pienso en todo lo que leí acerca del espíritu... Cerré los ojos, vi cuerpos luminosos que giraban en la niebla, en el lugar de las ambiguas vecindades. No temas, nada te sobrevendrá, ya no hay violadores de tumbas. El silencio, el silencio siempre, las monedas de oro del sueño.

Hablo como en mí se habla. No mi voz obstinada en parecer una voz humana sino la otra que atestigua que no he cesado de morar en el bosque.

Si vieras a la que sin ti duerme en un jardín en ruinas en la memoria. Allí yo, ebria de mil muertes, hablo de mí conmigo sólo por saber si es verdad que estoy debajo de la hierba. No sé los nombres. ¿A quién le dirás que no sabes? Te deseas otra. La otra que eres se desea otra. ¿Qué pasa en la verde alameda? Pasa que no es verde y ni siquiera hay una alameda. Y ahora juegas a ser esclava para ocultar tu corona ¿otorgada por quién?, ¿quién te a ungido?, ¿quién te ha consagrado? El invisible pueblo de la memoria más vieja. Perdida por propio designio, has renunciado a tu reino por las cenizas. Quien te hace doler te recuerda antiguos homenajes. No obstante, lloras funestamente y evocas tu locura y hasta quisieras extraerla de ti como si fuese una piedra, a ella, tu solo privilegio. En un muro blanco dibujas las alegorías del reposo, y es siempre una reina loca que yace bajo la luna sobre la triste hierba del viejo jardín. Pero no hables de los jardines, no hables de la luna, no hables de la rosa, no hables del mar. Habla de lo que sabes. Habla de lo que vibra en tu médula y hace luces y sombras en tu mirada, habla del dolor incesante de tus huesos, habla del vértigo, habla de tu respiración, de tu desolación, de tu traición. Es tan oscuro, tan en silencio el proceso a que me obligo. Oh habla del silencio.

De repente poseída por un funesto presentimiento de un viento negro que impide respirar, busqué el recuerdo de alguna alegría que me sirviera de escudo, o de arma de defensa, o aun de ataque. Parecía el Eclesiastés: busqué en todas mis memorias y nada, nada debajo de la aurora de dedos negros. Mi oficio (también en el sueño lo ejerzo) es conjurar y exorcizar. ¿A qué hora empezó la desgracia? No quiero saber. No quiero más que un silencio para mí y las que fui, un silencio como la pequeña choza que encuentran en el bosque los niños perdidos. Y qué sé yo qué ha de ser mí si nada rima con nada.


Te despeñas. Es el sinfín desesperante, igual y no obstante contrario a la noche de los cuerpos donde apenas un manantial cesa aparece otro que reanuda el fin de las aguas.

Sin el perdón de las aguas no puedo vivir. Sin el mármol final del cielo no puedo morir...




Para leer el texto completo:


*La extracción de la piedra de la locura era una supuesta operación quirúrgica realizada durante la Edad Media. Según los testimonios escritos, consistía en la extirpación de una piedra que causaba la necedad en el hombre, la suprema estupidez. Los testimonios dan a entender que algunos casos que realmente se ejecutaron tenían el carácter de una lobotomía. En la práctica más frecuente, esta extracción era un rito simbólico que el curandero realizaba sobre el paciente, para curarle de la estulticia. El Bosco plantea la escena en un círculo, rodeado por una leyenda en hermosos caracteres góticos: "Maestro, quíteme la piedra, me llamo Lubbert Das". Este nombre es un tópico en la cultura neerlandesa para designar al culmen de la estupidez humana.