miércoles, 6 de febrero de 2008

Poema de Antonio Gamoneda



La luz hierve debajo de mis párpados.

De un ruiseñor absorto en la ceniza,
de sus negras entrañas musicales,
surge una tempestad.

Desciende el llanto a las antiguas
celdas, advierto látigos vivientes
y la mirada inmóvil de las bestias,
su aguja fría en mi corazón.

Todo es presagio.

La luz es médula de sombra: van a morir los
insectos en las bujías del amanecer.

Así arden en mí los significados.