domingo, 10 de febrero de 2008

La casa del lobo -un poema de Arturo Borra





Jugamos al lobo en una casa abandonada.
El lobo se esconde
las ovejitas corren risueñas
por los suelos de arena y lodo.
Sentimos cosquillas nerviosas que nos persiguen
para atraparnos
----------------y tener que ser
lobos abandonados en la casa de juegos.

Pero todos se fueron -hasta el techo se fue.
Soy un lobo ladrando al lodo.
Con un aullido llamo a papá mamá
pero todos se fueron de este juego de lobo malo
se llevaron hasta el juego sólo dejándome
la soledad de casa abandonada.

Soy la díscola ovejita de papá mamá.
“En este casa hay que abandonar el juego”
aullaron entre crucifijos rotos.
---------------------------------Yo no entiendo
esta tristeza mala como el lobo que muerde mis costillas
jugando su abandono de casa desierta.

Tengo mis berrinches de animal triste
la noche me contagia su negritud
la casa juega al abandono.
Berreo dolor de cuarto sin luz temiendo
que el lobo no me vea
por confundirme con la noche.

De la desobediencia del berrido nace
un aullido asustado de niño lobo.
Regresan
----------las cosquillas
-----------------------los colmillos grandotes
la amenaza certera que me esquila.
“No estamos jugando niño”
me ladra el doctor que diagnostica vagancia crónica
y receta pastores que salven de los lobos
y ordenen la casa de juego abandonado con perros guardianes
afanosos de encaminar con mordiscones.

Ay me duele todo el cuerpo
---------------------------todo el alma
hasta mis colmillos diminutos chirrían
en este no saber
-----------------qué hacer con el barro
manchando mi lana de llanto y noche.
Los recetarios naufragan como barquitos en la lluvia
tu problema es
la memoria de los lobos van tres pastillas amnésicas
es la casa abandonada ocho anestesiantes
el juego cien somníferos
----------------------------pero no hubo
amnesia anestesiante somnífera
y jugamos hasta con los perros a habitar
la casa con lobos y ovejas de mentirita
jugamos a jugar la vida sin aullido ni rabia ni berrido
sin mordiscones ni pastoreos a la orden
de lobos otros más fuertes más inmensos más lobos
esquilando mis lanas.

3 comentarios:

Viktor Gómez dijo...

Denso poema. Volveré. Es otro registro de Arturo, ¿no?.

Me gusta, pero no tengo ahora cabeza para entrar en el texto.

Volveré. Dejó un hilo de plata.

Un beset.

Viktor

Laura Giordani dijo...

Es verdad Víktor; este poema de Arturo pertenece a un conjunto de poemas más intimistas, sangrantes... estoy segura de que te llegarían. Ya iré publicando algunos por aquí. Esta Casa del lobo, con el antagonismo lobo-cordero tan propio de los cuentos infantiles, así como la imaginería de la casa vulnerada, recrea una atmósfera familiar amenazante, enrarecida.
Un poema denso y para sumergirse, como dices.
Un abrazo y gracias, Víktor.
Laura.

Luciérnaga dijo...

Laura, perdóname por mensajearte aquí, es para decirte que gracias muchísimas por la canción...

ahora me voy a la camita, pero mañana vuelvo y leo a Arturo (cogeré fuerzas porque vuestros poemas nunca dejan indiferente, y si este poema es más intimista... tiemblo...)

un besito muy grande!

lu(cía)