lunes, 28 de enero de 2008

Fragmentos de Cartografía del cartón- Laura Giordani



"A los niños de todas las orillas"




VII


Buscas, rebuscas
en lo remanente el sustento,
un zahorí -entre las migas de otros,
con las solas varas de sus manos-
rastrea el milagro que siempre se posterga.




VIII

En tu alegría desdentada
se presiente una diáspora de duendes.


IX



Niño del riachuelo,
comunión de tobillos y de barro,
chapoteo de tardes sin pupitre
y nadir temprano de tus cejas.

Tu diminuto Ganges,
resignado y austral,
en incesante procesión de latas, vidrios
y nenúfares mutilados.

Parábola de vida abundante
si la corriente arrima a tu descalza orilla
ternura de ranas
o algún juguete roto.


Laura Giordani, De Cartografía del cartón-2005

6 comentarios:

Arturo Borra dijo...

Una muestra evidente que un poema, para ser valioso, para mostrar la herida del mundo, no tiene por qué negar la propia lógica de lo poético (de un cierto poetizar). En todo caso, poema que se derrama sobre el dolor, sobre la tristeza anónima, sin perder aquello que la enaltece: su contenido de verdad. En particular, la belleza aquí no es olvido: nace del suelo y cuestiona tanta realidad naturalizada, en un lenguaje que reactiva -en su decir metafórico, pero no menos crudo- el orden de un discurso literalizante y normalizador.
Crítica y poesía, enlazados, para dar lugar a otra poesía posible.

Desde lo más próximo,
Arturo

Laura Giordani dijo...

Gracias Arturo, gracias por tu aliento sobre mi poesía y por tu cercanía invalorable. Estoy convencida de que no sólo es posible mostrar el dolor del mundo poetizando (ojo! no hablo de estetizar las heridas ajenas)sino de utilizar la potencia de la metáfora, del lenguaje enajenado de sus utilidades cotidianas (el lenguaje del sistema normalizador), mostrando las fisuras incluso en los silencios,lo abierto, que sacude la sensibilidad tan sobreexpuesta a informaciones que tienden a necrosar toda fibra.
Un abrazo y gracias,
Laura.

Viktor Gómez dijo...

Laura, tu poesía mueve mis pies, no solo en el temblor, sino en la urgencia y en la posibilidad de mejorar un poquito mi entorno. Tu poesía es esperanzadora.

Arturo, compa, ¡qué bien conoces del dolor y del amor, de la poesía y de la vida! Una implacable escuela te doctoró y se aprende y comprende bien tus palabras, porque son tan Borra, como tus manos y tus ojos.

Un abrazote a ambos

Vuestro Víctor

Laura Giordani dijo...

Si unos versos tienen esa capacidad de mover los pies, de hacer que algo en nuestro interior no permanezca igual; incluso-como bien dices-no sólo como temblor, sino en la posibilidad de contribuir a crear un mundo mejor... entonces, todo esto adquiere un sentido. Más que prestidigitación con la palabra y fuegos narcisitas, es eso, esa posibilidad la que nos esperanza para seguir en esto.
Un abrazo grande y nos vemos mañana.
Gracias Víktor.
Laura

Ana Maria Espinosa dijo...

Laura:

Siempre vengo a visitarte y sigo muy de cerca tu blog.
Este poema tuyo es una maravilla,
entre otras tantas que atesoras.

Que tengas un buen día de jueves
y nos sigas mostrando el dolor del mundo en el bálsamo de tus palabras.

Laura Giordani dijo...

Hola Ana!

Gracias por dejar tus palabras en este espacio. Es un gusto recibir tu mirada sensible. He enlazado tu blog que visito diariamente.
Te dejo un abrazo y disculpa mis tiempos lentos de respuesta.

Buen fin de semana y recuerdos a Carlos.

Laura.