martes, 20 de enero de 2009

Esas palabras



Invocar esas palabras
caídas desde azoteas que tiemblan
precipitadas con furia
de compuerta abierta con retraso
esas que rompen
la compostura
de los rellanos---------el maleficio
de las vidas a media asta.

Rebuscar más alto
más hondo
en la rama que no se alcanza
sin exiliar las palmas del suelo.

Esas palabras
que sólo se revelan
cuando los pies se impacientan
junto al precipicio.


Laura Giordani
de Cartografía de lo blando (2005)

22 comentarios:

Stalker dijo...

Como un ensalmo propiciatorio, tus palabras alientan y convocan esas otras palabras...

Abrazos

Viktor Gómez dijo...

Hay que tener un cuidado extremo con las palabras. Algunas veces, algunas palabras, es como romper la cáscara de un huevo, como abrir las compuertas de un embalse. Ese decir suficiente, hilo entre la vida y la muerte, posible caudal de sombra o agua, que conduce la esperanza y salva, aun sin saberlo, alguna vida, algún desastre...

Un beset

Víktor

Lola Torres Bañuls dijo...

Y en el poema parece que las palabras caen por un abismo. Esta muy bien.

Un saludo.

Laura Giordani dijo...

Stalker: qué bueno leerte por aquí!

Gracias por tu comentario y un abrazo.

Laura.

Ya pasaré por tu casita a comentar Avalancha de Leonard Cohen. Tengo también la versión de Nick Cave que seguro conoces.

Laura Giordani dijo...

Las palabras y su potencial creador o destructor... tienes razón Víktor: hay que usar esa energía con cuidado, con respeto.

Releyendo a Hugo Mujica y pensando en su silencio monástico de siete años, me figuraba cuánto peso debe tener cada palabra una vez uno ha aprendido a callar.

Gracias por tu lectura y comentario, Víktor.

Un abrazo grande,

Laura.

Arturo Borra dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Arturo Borra dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Arturo Borra dijo...

Laura:
Esa invocación es llamado al desocultamiento, a un reinventarse fuera de las argamasas que usamos diariamente para protegernos.
Cuando la palabra se hace lenguaje de la herida, asunción de nuestra radical vulnerabilidad e insuficiencia, invita al otro a no defender sus labios: a construir una comunidad abierta, a habitar en la promesa de la desnudez, a apostar los huesos, sin media asta, sin las farsas que nos ponemos para sostener una imagen insostenible.
Esas palabras, pues, junto al precipicio, nos acercan a la orilla del otro y revelan nuestro ser. ¿Para qué seguir hablando si no?
Poema abismado, Laura, que invita a la inmersión en la bella exactitud de tus palabras.
Un abrazo fuerte,
Arturo

Stalker dijo...

Querida Laura:

allí te espera Leonard Cohen, para ti sola... y también Barbara (ésta última cuesta un poquito más, no entusiasma, pero igual te animo a que te acerques a esa mujer fascinante).

Abrazos

Stalker dijo...

Lo olvidaba, Laura, claro que conozco la versión de Nick Cave. Nada de lo que tenga que ver con el australiano me es ajeno.

Y vive Dios, cuando escriben Viktor y Arturo me santiguo: instruyen, apabullan, deleitan. Qué cracks...

Antonio Martínez i Ferrer dijo...

Esa andadura incesante, la tuya, con las palabras de agua en tu mano y una música oceánica en el corazón de tus versos. Así nos alcanzas y sobrepasas al vuelo de tus imágenes, Global sugerencia tu andadura por los verbos.

Un abrazo, Antonio.

Giovanni-Collazos dijo...

Acabo de descubrir tu blog y me parece muy interesante. Muy recomendable.

Te seguiré.

Un saludo.

Gio.

Nuria dijo...

Laura, Arturo se aventuró a relacionar en cierto sentido y quizá metafóricamente tu Catografía de lo blando con mi Geometría del vientre y ahora te leo y en fin, me siento afortunada por el enlace.

tajalapiz dijo...

En esta segunda lectura me sigue encantando la imagen de las palabras 'que rompen/la compostura/de los rellanos" y el vislumbrado vértigo de la afasia.
un saludo

Laura Giordani dijo...

Lola:

Gracias por tus palabras y ojalá coincidamos pronto en alguna reunión poética.

Un abrazo y cuidate,

Laura

Laura Giordani dijo...

Tienes razón, Stalker: Víktor y Arturo sacan chispas a las palabras, es un gusto leerles por aquí, como a tí.

Un abrazo,

Laura.

Laura Giordani dijo...

Antoñito de las manos que parten mosaicos para cubrir tu casa: se te quiere por aquí, lo sabes ¿no?

Un abrazo fuerte,

Laura.

ana dijo...

"Esas palabras / que sólo se revelan /cuando los pies se impacientan/junto al precipicio." yo también busco esas palabras, y algo de alegría hay de ver que no estoy sola en la búsqueda, que cuando llegue a ellas podré hablarlas y enseñarme.

no te preocupes por no haber contestado a mi correo. me gusta que paladees lentamente, que escribas y leas lentamente. acercarse sí, pero sin prisas. un beso.

Laura Giordani dijo...

Hola Giovanni:

Me alegra que hasyas recalado por aquí; visitaré tu blog ¿vale?

Un cálido saludo y gracias.

Laura.

Laura Giordani dijo...

Hola Nuria!

Ya te extrañaba por aquí. ¿Qué tal te ha ido con la presentación del libro? Espero que fenomenal, seguro que sí.

Te dejo un abrazo bien fuerte,

Laura.

Laura Giordani dijo...

Gracias, Leonardo por dejar tus impresiones.

De corazón,

Laura.

Laura Giordani dijo...

Querida Ana:

Te he dejado un comentario en tu blog en la última entrada sobre los nombres propios: excelente.

Y me deja tranquila que valores la lentitud; creo que es lo que el mundo más necesita en este momento y es -quizás, la desaceleración que la poesía pide para poder ser penetrados por ella.

Un abrazo grande y gracias!

Laura