miércoles, 15 de octubre de 2008

Cada mañana...



Cada mañana una obstinación antigua
inviste las cejas de asombro;
todo abandona entonces su mansedumbre,
esa opacidad de materia resignada.

La sangre prefiere ignorar que es polvo
empapando con promesas de dicha las vértebras.

Las cosas parecen olvidar su aliento contenido:
su perfecta equidistancia con la muerte.

Laura.




18 comentarios:

Viktor Gómez dijo...

Veo simetrias ocultas.
La vez que dijo el poeta
desde un ayer efímero
y perdurable que sí, que
somos en la extrañeza
y sobrecogimiento, portadores
de un material que hay
que trabajar con esmero
y con oficio, que será de
otros y de ninguno, para
todos, palabra decantada
con respeto a las personas
que se ofrece, sabiéndose
uno poco más que un artesano
que evita ese error estúpido
de la vanigloria pero que goza
cuando el pequeño trabajo sale
bueno.

Y bueno salió, Laura, éste pequeño
poema.

Habla. Conduce, espera y escucha.
Dialoga con cualquiera que abre
los ojos por la mañana y sale al
encuentro del quehacer y sus gentes. De lo cotidiano, que tan
imprevisible como asombroso acaba
resultando al que escucha, observa,
se pregunta y nos interroga.

El cuerpo tiene memoria. Los huesos se duelen de golpes antiguso con aquellas intolerancias, con aquellos helores, con la tan vieja como real miseria que atenaza el mundo, que apreta pero no suelta.

En mañana de poeta, una dactilografía amoratada canta,
con voz discreta pero valiente,
de esa heredad moral e histórica
que el cuerpo recuerda cuando a veces la mente estaba en otras cosas.

Que bueno leerte, Laura. Qué inquietante, qué vital.

Tu Víktor

Arturo Borra dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Arturo Borra dijo...

La persistencia de la añoranza asombra, interroga las servidumbres, resiste -a pesar de su oscuridad- esa otra opacidad de lo umbrío.
En ese retorno, la promesa de dicha descansa en un cierto desconocimiento revocable, a pesar de que no podrá postergar ni un instante la certeza de la muerte. Entonces el olvido es una forma de evocación de insurrección deseante.
Brillantes versos para dar aliento a semejante obstinación.
Un abrazo,
Arturo

PD: a este poema te lo escuché hace algunos años y ahora que regresa sigue teniendo la misma potencia poética. Y aunque no publiques ni una mínima parte de toda tu constelación poética, no cabe duda que en el tiempo se irá poniendo de manifiesto tu fecundo universo imaginario.

Diana Camacho Briceño dijo...

Laura me agrado tu blog, se respira profundidad...lo encontre buscando a Juarroz.

Saludos Diana

Stalker dijo...

Poema en la diana, en el hueso, tremendo. Y la fotografía, clavada... ¿Cómo lograr que las cosas conspiren a nuestro favor?

Saiza dijo...

Me ha encantado el poema, muy profundo y bonito, expresa mucho.
Siempre es un placer pasar a visitarte, un beso.

Nuria dijo...

Poema el tuyo vertebral. Óseamente perfecto. La foto me ha cortado el espinazo. Magníficos ambos, imagen y letras
Un abrazo Laura

Anónimo dijo...

Te escuché leyendo tus poemas en Teruel. Recuerdo uno de los niños que viven en los basurales: Mientras leías sólo podía cerrar los ojos, mucha emoción!!
Lees muy bien wapa.

B7s

Esther

Laura Giordani dijo...

Tu respuesta es poesía Víktor, has fluido bastante y me alegra que este poema tan breve dispare otras palabras. Eso es lo que busco sosteniendo este blog: un espacio poético para compartir temblores.
"En mañana de poeta, una dactilografía amoratada canta"
Bello: muchas gracias, amigo.
Un abrazo.
Laura.

Laura Giordani dijo...

Arturo: cuánto valoro tu apoyo, ese aliento que no ha dejado de soplar sobre mi pulso. Y te agradezco ese reconocimiento constante que me llena de energía para seguir creciendo y creando.

También creo -y esto no es mercadeo de valoraciones positivas- que tu poesía es honda, potente. Se ha hecho inmensa en la fecundidad de la sombra.

Un abrazo muy fuerte y gracias!
De corazón,
Laura.

Laura Giordani dijo...

Bienvenida Diana.
Cuando quieras, este es tu lugar también.
Un saludo y gracias.
Laura.

Laura Giordani dijo...

No sé cómo hacer que las cosas conspiren a nuestro favor, imagino que tienen su enorme fuerza de gravedad sobre nosotros. Me alegra que te guste la fotografía, creo que esa partición es bien elocuente.

Gracias por tu paso, Stalker y por los 3 poemas de Maillard en tu blog.

Un abrazo.

Laura

Laura Giordani dijo...

Saiza: qué mirada tan intensa se te ve la foto. Una mirada que además se conmueve con el dolor del mundo y los otros..
Gracias por estar ahí.
Un abrazo cálido.
Laura.

Laura Giordani dijo...

Nuria: también me encantó tu entrada con el dibujo de Alejandra Pizarnik, su poema y tu texto. Bellísimo. Te dejé un mensajito en tu rascacielos. A esas alturas subiré a visitarte de vez en cuando.
Un abrazo grande,
Laura

Laura Giordani dijo...

Esther:

Qué bueno que recuerdes ese poema que leí en Teruel (no me gusta mucho decir "leí" porque realmente no se trata de leer, tampoco me gusta "recitar", pero aún... no sé) Se llama "el vertedero".
Difícil hablar del dolor y la miseria ajenos sin estetizar ese dolor, siempre es un desafío. También me emociono, cuando no tiemblo en esos momentos.
Bienvenida cuando gustes pasarte por aquí.

Un beso,

Laura

Paula Malugani dijo...

Acabo de caer en tu blog de casualidad, he disfrutado ampliamente, hay fotos que te miran de frente y te marean, hay versos que descargan sin cuidado sus pulsaciones en el alma. Leí lo de Zurita (¿Conoce tu blog? podría hacerle llegar el enlace...) yo amo a ese indio austral de pluma libre!
Has acariciado mi corazón también con tu verbo, y quería dejarte por escrito mi gratitud.

Laura Giordani dijo...

Hola Paula:

Me alegra que este espacio te haya llegado al corazón y te espero por aquí siempre que gustes. Me pasaré por tu blog. Creo que Zurita no conoce mi blog; si querés pasarle el enlace, encantada.

Te dejo un abrazo y gracias!

Laura.

Leonardo dijo...

Vengo de sorpresa grata en sorpresa grata descubriendo tu blog gracias a Calveyra. Tu generosidad publicando poesía y tus hermosos textos (los objetos siempre me han parecido tener mucho qué decirnos) me incitan a volver, y para facilitar mis venidas te pongo en mis enlaces.
Un saludo