domingo, 24 de agosto de 2008

Anillos de Ceniza- un poema de Alejandra Pizarnik



A Cristina Campo


Son mis voces cantando
para que no canten ellos,
los amordazados grismente en el alba,
los vestidos de pájaro desolado en la lluvia.


Hay, en la espera,
un rumor a lila rompiéndose.
Y hay, cuando viene el día,
una partición de sol en pequeños soles negros.
Y cuando es de noche, siempre,
una tribu de palabras mutiladas
busca asilo en mi garganta
para que no canten ellos,
los funestos, los dueños del silencio.

11 comentarios:

El Cosmosurero dijo...

Laura!
¿Cómo estás?....sisempre sigo tu blog, es muy dinámico...me encantó lo de Calveira.Saludos.

El Cosmosurero dijo...

Perdón...Calveyra, ahí está mejor.

Laura Giordani dijo...

Gracias Germán: me alegran tus palabras y tu presencia constante por aquí.

Qué bueno que disfrutaras la entrada de Calveyra: prontito colgaré algo más de este poeta.
Un saludo.

Laura.

Jenni dijo...

Alejandra...es excepcional, este poema también (aunque muchas veces me contagie del pesimismo de algunos de sus poemas, no por ello menos bellos).
Un saludo Laura.

Laura Giordani dijo...

Hola Jenni:

Bienvenida a este rincón que suelo perfumar con las flores oscuras de Alejandra. Y es cierto que es belleza desgarrada, pájaro desolado en la lluvia.

Esta es tu casa también.
Un abrazo.
Laura.

Nuria dijo...

Hay en la espera un rumor a lila rompiéndose… qué certera y magníficas las palabras de la siempre adorada Pizarnik

No me había fijado, la maravillosa y cierta frase que encabeza tu página. Es maravillosa.
No bastará con la poesía; habrá que tener además los huesos livianos de los pájaros

Laura Giordani dijo...

Gracias Nuria; la verdad es que esa frase que encabeza la página pertenece a un poema mío titulado El Salto, de Noche sin Clausura y son más que versos una poética, la única que me queda para alzar luego de las palabras..
Un gusto recibir tu visita aqui, Nuria.
Un abrazo.
Laura.

Stalker dijo...

Inconmensurable Pizarnik... nunca acabaremos de releerla, sus versos encienden una chispa que ya no se apaga... extraordinaria

Laura Giordani dijo...

Gracias Stalker por tu comentario.

Acuerdo contigo: la poesía de Pizarnik es una tierra vasta, inconmensurable, de la que además no se regresa idéntico.

Esa chispa que mencionas, ya nos ha quemado, irreversiblemente.
Un saludo,

Laura.

Laura dijo...

Hola Laura!Estoy justamente analizando esa poesía...Me gustaria que me hagas algunos comentarios de el...Porque recien comienzo a leer poesia y no sé bien como hacerlo. Hay cosas que no comprendo...a que se refiere con rumor a lila rompiendose...por ejemplo.
Gracias!Espero tu respuesta...

Laura Giordani dijo...

Hola Laura: bienvenida. Me alegra que estés comenzando a leer poesía y que hayas escogido para hacerlo la de Alejandra Pizarnik. Lo de "comprender" un poema puede ser una trampa; por ejemplo, el verso que has escogido:
"un rumor a lila rompiéndose"(podrías haber elegido cualquier otro) es racionalmente imposible sentir ese sonido de una lila (flor) al romperse; pero los oídos de la poeta escuchan esa rotura "en la espera". Podría decirte que es una metáfora auditiva, que juega con las "r" de "rumor" y "rompiéndose"(onomatopeya), que las lilas -al marchitarse- además de la extinción de su perfume -toda su dulzura o inocencia- van adquiriendo un tono amoratado, negruzco que precede a esa "partición en pequeños soles negros"...pero el análisis formal no me interpela ni es lo mío, realmente.
Como poeta y lectora de poesía, te diría que no te desanimes frente a la "opacidad" inicial de sentido, que la fuerza de un poema viene de su invitación a ingresar a él como a una tierra enigmática, siempre abierta, diferida... que va creciendo con la relectura.
Un cálido saludo, Laura.
Laura.