jueves, 5 de abril de 2012

Tres poemas de Luis Miguel Rabanal





LA CASA VIEJA I

La melancolía sube todavía la escalera de la casa, se extiende
en comprender el murmullo irremediable del caos, se aparta
para siempre de ti de un solo abrazo, se disgusta por nada,
hasta es feroz. Quien quiera que fuese el extranjero, aquel
joven personaje que vivía sin del todo vivir, tan a sus anchas
que aún sonroja su ausencia, hoy se hace arduo equivocarlo en
una siesta que no te pertenece. Miserables, nosotros, que
sufrimos a voces la calamidad y el desánimo. Y después vienen
tormentas a entorpecer la noche, cuando uno se cree
desesperado o mudo, y pasan mujeres sin medias a tu lado y las
palabras se borran.




Acacias



XVI

Cerca de mí, la afonía del cuarto.
Exclusivamente la voz que dicta los poemas
y más tarde los destruye.


A mi espalda los libros, la media luz de quien observa
a veces sin querer, de quien me quiere.


Solos yo y esta silla boba y el frío que recorre
los miembros con cautela y un poquitín de dolor.

El engaño en apariencia se entumece, se deslíe.
Quiero apuntar aquí los actos improbables,
la temeridad del que no espera nada.



LOS DELITOS QUE ALGUIEN ENFATIZA

Creeremos en aquello que hace arder. Nos hará la abulia
desorientarnos una noche, y otra noche más, y todo habrá
acabado. Se dicen cosas que ayer no recordábamos siquiera: el
paso funesto de los ríos, la sonrisa de Memé el iracundo,
cuando lanza muy lejos el estuche vacío del  violín y cree haber
perdido, ahora sí, esa batalla. También de muchachos, en la
Arenera, cumplíamos el rito del desastre con la cueva iluminada
por aguzos, las ratas en pedazos y las niñas que no pudieron
soportarlo casi nunca. En abril hueveril. Mañana habría que
suponerle al valor un límite.








Luis Miguel Rabanal. (Riello, León) 1957. Poeta leonés residente en Asturias. Su obra poética publicada consta de los siguientes títulos: Variaciones, 1977; Obdulia azul, 1980;Labios de la locura, 1983 Premio Ana de Valle; Cuaderno de junio, 1984; Rená, a solas con nosotros, 1984; Palabras para Obdulia, 1985; (Técnicas) para abrazar un oscuro nombre, Premio José Luis Núñez; La memoria buscando sus disfraces, 1986; O podríamos amarnos sin que nadie se entere, 1989 Premio Leonor; Libro de citas, 1993 Premio Cálamo de poesía erótica; Cáncer de invierno, 1998 Premio Provincia; La última vez, 2000.
En el año 1997, el autor tuvo un accidente doméstico que provocó su tetraplejia. "Así y todo", asegura el propio Luis Miguel Rabanal y "con dolores" continuó con la escritura. "No hay más que asomarse a la vida de este autor para descubrir que no sólo escribe, sino que lo sigue haciendo con maestría", se asegura desde Ediciones Escalera.
Junto con M. J. Romero, Rabanal se ocupó de la selección y traducción de la antología bilingüe Lo dejo todo de Miquel Martí i Pol, en 2001.
En 2009, llega a las librerías Elogio del proxeneta, “artefacto de difícil clasificación” cuya primera versión fue escrita entre 1996 y 1997. Con posterioridad, el autor colgó la obra en Internet, medio que ha elegido para la divulgación de sus últimos trabajos y centra su actividad. Posteriormente, los textos se corrigieron para la edición impresa. Elogio del proxeneta es una mezcla de poema en prosa, de diario, de experimentación; en ella, el protagonista, J. L. C, desvela sus sueños amorosos, sus nostalgias y sus insomnios profundizando en ese latido erótico tan presente en la obra de Luis Miguel Rabanal.
En 2011 aparece Lugares, 22 poemas en los que el autor mantiene sus claves temáticas sobre la soledad y el absurdo de la vida si bien, en esta ocasión, se aproxima a referentes geográficos. concretos


BIBLIOGRAFÍA
POESÍA

Variaciones (Total S. E. ú O.), (1977) Imprenta Casado.

Obdulia azul, (1980) Agrupación Hispana de Escritores

Labios de la locura, (1983) Jueves literarios (1985). Autor-Editor 1976; El Paisaje Editorial.

Cuaderno de junio, (1984). Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Rená, a solas con nosotros, (1984) Celarayn. Con dibujos de Víctor Bastida.

(Técnicas) para abrazar un oscuro nombre, (1985) Aldebarán.

Palabras para Obdulia, (1985) Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

La memoria buscando sus disfraces, (1986) Junta de Castilla y León. Consejería de Cultura y Turismo.

O podríamos amarnos sin que nadie se entere, (1989). Diputación Provincial de Soria.  

Diez poemas para leer (y amar) detrás de los saúcos, en el libro colectivo Poemas de Zaragoza (1990). Ayuntamiento de Zaragoza.

Libro de citas, (1994). Sociedad Cultural Gesto.

Cáncer de invierno, (1998). Instituto Leonés de Cultura.

La última vez, (2000). Ajimez libros. Con litografías de Francisco Velasco

La casa vieja (2002).Biblioteca digital: www.portaldepoesía.com/textos.htm.

Bocados de rosa, (2004) Biblioteca digital www.portaldepoesia.com/textos.htm  

Camineros, jícaras, verdugos (2008).Traviesas de Poesía, http://camineros.blogsome.com


Mortajas  (2009)


Fantasía del cuerpo postrado (2010)


Lugares (2011)

Una entrevista en el blog de Eloísa Otero:



4 comentarios:

Elizabeth dijo...

Gracias Laura por acercarnos otra voz diáfana y transparente. La poesía de Luis Miguel llega. Un fuerte abrazo.

Laura Giordani dijo...

La agradecida soy yo siempre, Elizabeth por contar con lectores como tu. Un abrazo fuerte y casi primaveral.

El Joven llamado Cuervo dijo...

Ciertamente, es una voz que tranquiliza, como una mano de madre. Hermoso.

Lorena - juegos de Mario dijo...

Qué hermosa selección has hecho...muy bonitos poemas...muy bonito tu blog, sigue adelante!