miércoles, 16 de enero de 2008

Poema de Juan Gelman a su hijo Marcelo





Estas visitas que nos hacemos,
vos desde la muerte, yo
cerca de ahí, es la infancia que
pone un dedo sobre
el tiempo. ¿Por qué
al doblar una esquina encuentro
tu candor sorprendido?
¿El horror es una música extrema? ¿Las
casas de humo donde vivía
el fulgor que soñaste?
¿Tu soledad obediente
a leyes de fierro? La memoria
te trae a lo que nunca fuiste.
La muerte no comercia.
Tu saliva está fría y pesás
menos que mi deseo.



M. A., de Juan Gelman en Valer la pena (2003)





Este poema está dedicado a Marcelo Ariel Gelman, secuestrado y asesinado durante la dictadura militar argentina junto a su mujer María Claudia embarazada de 7 meses.




Están en algún sitio / concertados
desconcertados / sordos
buscándose / buscándonos
bloqueados por los signos y las dudas
contemplando las verjas de las plazas
los timbres de las puertas / las viejas azoteas
ordenando sus sueños sus olvidos
quizá convalecientes de su muerte privada
nadie les ha explicado con certeza
si ya se fueron o si no
si son pancartas o temblores
sobrevivientes o responsos


ven pasar árboles y pájaros
e ignoran a qué sombra pertenecen

cuando empezaron a desaparecer
hace tres cinco siete ceremonias
a desaparecer como sin sangre
como sin rostro y sin motivo
vieron por la ventana de su ausencia
lo que quedaba atrás / ese andamiaje
de abrazos cielo y humo


cuando empezaron a desaparecer
como el oasis en los espejismos
a desaparecer sin últimas palabras
tenían en sus manos los trocitos
de cosas que querían
están en algún sitio / nube o tumba
están en algún sitio / estoy seguro
allá en el sur del alma
es posible que hayan extraviado la brújula
y hoy vaguen preguntando preguntando
dónde carajo queda el buen amor
porque vienen del odio

Desaparecidos- Mario Benedetti


Puede escucharse al poeta uruguayo acompañado de Daniel Viglietti en este enlace




Otra voz canta / Desaparecidos - Daniel Viglietti y Mario Benedetti


2 comentarios:

Matilde Selva dijo...

Cuánto dolor transpiran estos hermosos versos¡¡¡¡.

Abrazos

Laura Giordani dijo...

Hola Matilde!

Tienes razón: es un poema desgarrado y hermoso. Alguna vez oí que existen palabras para un hijo que pierde a un padre (huérfano/a) para alguien que pierde su pareja (viudo/a)...Pero que no existe una palabra que pueda nombrar al padre que pierde un hijo. Y más en las circunstancias terribles en que Juan perdió a su hijo y a su nuera (también a su nieta que fue encontrada años más tarde en Uruguay como resultado de las incansables gestiones de Juan).
En fin Matilde, gracias por tu comentario.

Un abrazo en la poesía.

Laura.