Presentación de nuevo libro de poemas de Antonio Méndez Rubio




De pronto en esa espera
ver. Pedir nos hace hablar
de otra celebración.
Saltar de esquina a esquina.
Más aún: ser
del abrir
.



Presentación del libro de poemas "Para no ver el fondo" de Antonio Méndez Rubio, publicado por la Editorial Atlántica , el próximo martes día 20 de Noviembre en La Casa del Libro de Valencia, a las ocho de la tarde.

Intervendrán, además del autor, el editor y poeta Ernesto Suárez y la escritora y profesora Begoña Pozo.

4 comentarios:

Viktor Gómez dijo...

Allí estaré. Vengo desde Madrid, pero cambié el tren para estar a la hora.

Mi favorita Zahorí,
busco también el agua
de nuestros hermanos.


Tu Víctor

Laura Giordani dijo...

Y allí estuvimos Víktor... no sólo buscando; también encontrando el agua viva y veraz de la palabra de Antonio.
Siempre es un hallazgo auscultar esas vetas por las que discurre, subterránea, tanta poesía de la buena. El libro, en una primera hojeada, es de esos que uno sabe va a hacer tambalear los párpados, vamos... que no saldremos "indemnes" de su lectura. Pura caída gozosa.

Un abrazo.

Viktor Gómez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Viktor Gómez dijo...

Me bloqueó la defensa de lo justo, de lo coherente, de lo (des)afortunado de ir contracorriente por un sincero ejercicio de identidad no violable, resistente a las tentaciones humanas, a las trampas sociales. ¡qué fuerza de voluntad!. De su pesimismo intelectivo y de su optimismo volitivo, de su deconstructiva deriva y de su espera adogmática uno cuanto menos queda aquietado, sorprendido, tocado.

Me ayudó a parar. Fue realmente caerse de culo de las prisas, de los vértigos, de las vanidades. Menos una, me queda la vanidad de los buenos amigos, sean poetas o sencillamente compañeros de este extraño viaje sin seguro de vuelta, sin puerto visible tras la niebla.

Re-equilibrio. Después de una experiencia de poesía vertical, recuperar quicio y equilibrio. Ir a la lentitud, nuevamente, no dejarse invadir sino por lo que es suficiente.

Ahí estoy, aquí, amigacha.

Nos vemos pronto,

Tu Víctor