martes, 2 de octubre de 2012

La Falta de Lectura de José Ramón Otero Roko (DVD Ediciones, poesía)






c ) La voyeurización del lector. Se pretende que
efectúe una lectura cómoda para que  "piense poco"
La reiteración de lecturas cómodas crea un lector
que se mueve por la ley del mínimo esfuerzo,
que no se planteará nunca las posibilidades de construcción
alternativas del texto, ni cuestionará jamás
la ordenación del mundo a que ese texto se refiere.
Exactamente como ocurre, en analogía, a los lectores
de las llamadas revistas rosa o del corazón: bajo
una apariencia de  "sinceridad", "hondura",  "transparencia", "autenticidad"
... - donde cada uno no
tiene que "poner" nada de sí, simplemente
-, una clase privilegiada ofrece el espectáculo, excelentemente
remunerado, de su distinción sectorial,
que, desde los textos que la presentan, puede ser admirada
o envidiada, pero jamás puesta en duda.

Alicia Bajo Cero. Poesía y Poder



LA AURORA RASGADA POR EL CANTO

Proyecto éste, cual funambulista, de alto riesgo (y tensión contenida); hay en él pretensiones de arrasar la realidad con el lenguaje para crear una nueva cultura, de romper toda signicidad viciada por el uso traicionero de las palabras, timoratas y fantasmales, y volver a nombrar todo, pero por esta vez sin mayores deudas que las de la libertad absoluta, por eso José Ramón Otero Roko proyecta nada menos que una escritura asignificativa que vuelva a alumbrar tanto el lenguaje como la realidad que evidencia éste. Allá donde la lengua prende al decir: para que una nueva aurora sea rasgada por el canto.

     Hay en este artefacto textual voluntad de romper toda atadura referencial del lenguaje para con el mundo (al que se había postrado),y componer libres sus ataduras invisibles. Ahora el lenguaje remite a su propia fuerza y energía interna sin mayores necesidades sino dejarse llevar como vals por entre la pista sin saber dónde comenzar, por dónde transitar, desde dónde proseguir, a qué fin… Una asignificatividad que se erige en poética rebelde y no claudicante mediante el complejo recurso que mantiene todo el tinglado en pie de un ritmo constante lírico sin desfallecer. Un proyecto de borrado de toda significatividad con que el lenguaje se carga para empezar de nuevo, donde la palabra no remita a su uso y costumbre sino a algo nuevo y no viciado. Es un proyecto, nada menos, de volver a nombrar el mundo para construir una nueva sociedad. 

    Así que lo mejor será que el lector entre en el poema como quien abandona su ropa a la puerta del lupanar y se entrega en cuerpo y alma al placer de la perversión, o como el inocente que sin más bagajes se deja llevar por el misterio del sonido y su disímil asociación fónica. ¡Quién fuera inocente para dejarse arrastrar por la sola fuerza del sonido de las palabras! Acaso, ¿qué es la poesía? Encorsetada y reducida al simple acto de lectura privada tras la era Gutenberg, hasta ese momento fue canto, transmitido libre y oralmente, fue pura dicción y actuó sobre su auditorio de manera inmediata sobre el sentido del oído, sin mayor mediación que el efecto producido por la palabra al decirse. Ahora este La Falta de Lectura recupera ese gusto por cargar la expresión del poema sobre su capacidad sonora. Hay poemas en que las letras finales de palabras se duplican aisladas y de seguido como intencionada cantinela en la que recrearse y perderse el lector, construyendo un particular orden fónico sucesorio en una especie de rima artificial [79], o conjuro.

    Atraviesa La Falta de Lectura una conciencia histórica de que el ángel de la historia se acaba abismando y nos lleva a un nuevo escenario donde todo está por escribir y por empezar de nuevo: por crear. Voz singular entre tanto aullido, experiencia única en el actual experimentalismo, isla en el panorama poético español de nuestro tiempo, y apuesta editorial a contracorriente la que aquí se presenta. No serán otros sino los lectores quienes con su ejercicio prendan el poema hasta hacerlo arder, de cuyas cenizas surgirá una nueva roma poética como este poemario nos invita a pensar/producir. Desbrocemos la maleza, amontonémosla, dispongámonos a generar la chispa.

Virgilio Tortosa

Fragmento del prólogo: LETRAS ÁCRATAS de Virgilio Tortosa



Parkeharrison


PESO DE UN NIÑO


Qué callar no es sino
Silencio que quiso decirse
En ortografías duras como tierras
Arcillas secos barros con agujero
Máscaras donde falta la palabra
Y quién la nombra hasta borrarse



(ASALTAR NINGUNA MURALLA PARA TOMAR LA LIBERTAD)

la vida lo ha dejado todo en mi ausencia
me lo ha tendido todo en el espacio que he dejado
sin comprensión ninguna, en su justo término
en el lugar del vacío:

-qué quedamente, como gira del mundo, ruedas.

la muerte te lo ha cerrado todo te lo has cerrado
para establecer un sitio, proteger una muralla
rodear hacia fuera cualquier palabra otra
decidir qué hablas qué no sabes qué lenguas:

-qué permaneces del mundo, a qué centro inmóvil.

te has presenciado el presente y el futuro
nada vacío trajo una sola vuelta de ella
para su cara y se detuvo en dos vida
aquella muerte que plasme y que sangre:

-como todo a nuestra contra, hacia qué dentro.



                                                                          Parkeharrison


DESEO DEL LECTOR

/ las manos
poseen
a la distancia
de las palabras /




DOMA DE LA LECTURA


Aún gritar de caballos
de esta distancia girando
a círculos en hastío de potros
al decir queda de naturaleza
sobre naturaleza y por todo
dominio
las marcas no eran en silla o espuelas,
sino cortes, sutures,
cicatrices todos los rastros del vuelo
roto en su caída de alas a las bestias.


a
Parkeharrison


José Ramón Otero Roko

Poeta y crítico de cine. Colabora en el semanario Cambio 16 y en el periódico de actualidad crítica Diagonal, así como en varios medios online. Fue editor de Ediciones Libros de Letras www.libros-de-letras.es